Escucha esta nota aquí

El paro médico que se cumple desde hace 20 días en el sistema público y de la seguridad social, y al que también se han plegado algunas clínicas privadas, desespera a los pacientes que -en algunos casos- deben esperar horas para ser atendidos en los servicios de emergencias, cada vez más saturados por el cierre de las consultas externas.

El conflicto por la regulación del sector y la tipificación penal de la mala práctica profesional ingresa a su tercera semana. Ayer el sector médico anunció la suspensión de las cirugías programadas, así como la dotación de anestésicos para los servicios programados  y no descartan que haya renuncias colectivas  y huelga de hambre. Además, han sumado apoyo de los colegios de profesionales, que cerrarán sus oficinas hoy y mañana como medida de  protesta.

 En medio de este panorama, la ministra de Salud, Ariana Campero, envió una nueva invitación al diálogo para hoy, a las 15:30, en la ciudad de Cochabamba, ya que la cita de ayer no se pudo concretar. Sin embargo, las posturas son contrarias, mientras la ministra insiste en que se puede trabajar en un nuevo decreto, pero que la regulación es necesaria, los movilizados piden su derogación y, además, exigen la abrogación del art. 205 del proyecto de ley del Sistema de Código Penal, que sanciona con más de seis años de cárcel la mala práctica profesional.

A medida que pasan los días sin consulta externa, más pacientes llegan a los servicios de emergencias, que están sobresaturados. Ayer, por ejemplo, esto se notó en el San Juan de Dios, donde pacientes y familiares se quejaban por la demora en la atención y daban testimonio de que la sala de urgencias está saturada. “Están priorizando los casos más graves”, “Si vieran cómo están ahí adentro, hacinados”, se escuchó decir a varias personas, cuando notaron la presencia de los medios de prensa. 

Juan Tórrez era uno de ellos, quien desde las 9:00 esperaba ser atendido por un problema renal, pero hasta las 11:00 no lo había conseguido.
Allí también se encontraban familiares de Hugo Melgar, a quien tuvieron que trasladar desde Montero para que reciba asistencia, ya que  el hospital de ese municipio está en paro. “Tiene problemas urinarios y allá (Montero) no hay atención. Es un perjuicio este paro”, se quejó su esposa. 

A este centro también ingresó Javier Torrico, quien sufrió un derrame cerebral y está siendo asistido en terapia intensiva. “Es una pena ahí. Por suerte a mi esposo lo atendieron rápido porque está grave, pero no sabe cómo está de llena la sala”, dijo su esposa, María Luisa Zapata, que lloraba por el estado de salud de su esposo y porque no tiene recursos para comprar los medicamentos.

Profesionales suman apoyo
Por otro lado, la Federación de Profesionales de Santa Cruz decidió plegarse a la demanda de derogación del art. 205 y anunció que hoy y mañana las oficinas de los colegios afiliados a la institución permanecerán cerradas como medida de protesta. 

Asimismo, anuncian bloqueos esporádicos. “Este cierre estará acompañado de movilizaciones y bloqueos. No puede ser que a un profesional se lo quiera sancionar peor que un delincuente, privándolo de su libertad, quitándole sus bienes y su título profesional”, dijo el presidente de la Federación de Profesionales de Santa Cruz, Marcelo Arrázola.

EN LA JORNADA

Carta de invitación
El Ministerio de Salud informó que ayer, por séptima vez, convocó a los dirigentes del Colegio Médico de Bolivia a reanudar el diálogo en Cochabamba. El sector analiza si asistirá.

Víctimas de mala praxis
La Asociación de Víctimas Contra la Mala Praxis Médica expresó su respaldo a la creación de la Autoridad de Fiscalización del Sistema de Salud y aseguró que el paro indefinido vulnera el derecho a la vida y a la salud de la población. El sector emitió un  comunicado en el que expresa su apoyo al Decreto Supremo 3385 y a toda normativa que promueva la regulación, control y fiscalización del sistema nacional de salud del Estado Plurinacional de Bolivia.