El índice de homicidios en el departamento paraguayo de Amambay, frontera con Brasil y por donde discurre gran parte del narcotráfico de Suramérica, se situó en 66,73 casos por cada 100.000 habitantes en 2014, cifra cercana a la de Honduras, país con más crímenes de este tipo en todo el mundo.

La tasa es además muy superior a la de Paraguay en su conjunto, ubicada el pasado año en 7,98 homicidios por cada 100.000 habitantes, lo que la coloca entre las cinco más bajas de la región, informó este lunes el Ministerio de Interior.

En concreto, las cifras de Amambay se acercan a los 70 asesinatos por cada 100.000 habitantes registrados en Honduras, el país con la mayor tasa de homicidios del mundo, según la ONU.

Sin embargo, el índice de Amambay supone un descenso respecto al de 71,57 homicidios de 2013, según los datos del Observatorio Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana del Ministerio.

En todo Paraguay, en 2014 el índice de homicidios por cada 100.000 habitantes disminuyó un 3,85% respecto a 2013, lo que sitúa al país guaraní entre los cinco con menor índice de homicidios en América Latina, junto a Chile, Uruguay, Perú y Nicaragua, según el Gobierno paraguayo.

Según el Ministerio del Interior paraguayo, el promedio en América es de 15,2 homicidios por cada 100.000 habitantes.

Además de Amambay, el Gobierno paraguayo cataloga de "zonas críticas" a los departamentos de Concepción, Alto Paraná, San Pedro y Canindeyú por la presencia del crimen organizado, el narcotráfico y del grupo armado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP), según el comunicado de Interior.

Paraguay, enclavado entre Bolivia, Brasil y Argentina, se ha convertido en el mayor productor de marihuana de la región y un importante corredor de cocaína a nivel regional, según la Secretaría Antidrogas paraguaya (Senad).