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Oficinas vacías, calles inundadas de mujeres, marchas y letreros fueron parte de una movida mundial que les dio visibilidad a ellas y a sus problemáticas. Bolivia y Santa Cruz en particular no fueron la excepción. “Basta de silencio”, gritaba a voz en cuello Vilma Ayala, activista y miembro de la Plataforma Contra la Violencia de la Mujer, en la “manifestación antimachista, anticapitalista y antipatriarcal”, convocada ayer en conmemoración al 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.

Con Ayala estaban unas 300 ‘compañeras’, algunas de otros colectivos,  que la siguieron en sus demandas. “Matemos al machismo, queremos más derechos para las mujeres”, decía la activista en la Manzana Uno, donde se fueron reuniendo poco a poco más participantes. Una banda de música amenizaba cada tanto esta concentración con ritmos orientales; y en las palmeras que dan a la calle Independencia colgaron ropa que llevaba algunos mensajes, como “todas las mujeres tienen derecho a decidir sobre su cuerpo” y “todas las mujeres alguna vez sufrieron daño sicológico”. 

Las asistentes a la manifestación hacían flamear banderas lilas -color distintivo en las marchas y manifestaciones de todo el mundo- con una insignia en forma de un puño cerrado.  “Queremos asignación de presupuesto para poder disminuir la violencia que existe en nuestros barrios, en nuestras ciudades. Las  mujeres queremos un salario y un trabajo justo, queremos reconocimiento al valor de nuestro trabajo en nuestras casas”, exigió Ayala, que luego pidió que se cancele la retreta municipal de todos los jueves en la noche, en la que participa el alcalde Percy Fernández, y ese dinero sea destinado a la lucha contra la violencia de la mujer. 

Apoyo contra la violencia
Miriam Suárez, directora de la Casa de la Mujer, también estuvo presente en esta manifestación. Esta institución lanzó ayer la campaña denominada Yo me sumo, que tiene por finalidad lograr el involucramiento de la sociedad civil como un actor importante en la resolución del problema de la violencia contra la mujer. “La sociedad civil tiene que ayudar y colaborar a que se cambien actitudes y comportamientos, solo así lograremos ir cambiando el chip cultural de este sistema patriarcal  que naturaliza la violencia”, enfatizó Suárez, quien agregó que esta campaña también busca que se cumplan los derechos sexuales de la mujer y el derecho al aborto. 

Mientras tanto, también ayer, la Coordinadora de la Mujer concluyó que a pesar de la Ley 348 Contra la Violencia de Género,  las cifras rojas no han disminuido en Bolivia y la lucha contra este flagelo avanza con dificultades de presupuesto y de una ejecución más efectiva para hacerle frente.

Ya en la tarde, otra concentración ocurrió en el Cristo. Cientos de mujeres hicieron una toma simbólica del edificio de la Fiscalía General pidiendo que se acabe la injusticia contra las mujeres. Aquí participaron representantes de la Federación de Mujeres Profesionales de Santa Cruz, el colectivo Paz y Esperanza y la Red Ciudadana Contra el Infanticidio y el Abuso Sexual Infantil, entre otros. “Queremos que se mejoren las políticas públicas de educación y haya un mejor trabajo de prevención contra la violencia doméstica y el feminicidio”, dijo Mery Arancibia. 

De acuerdo a información proporcionada por el Ministerio Público desde la promulgación de la Ley 348, el 9 de marzo de 2013, hasta el 6 de marzo de este año se registraron 455 casos de feminicidio en el país y 129.130 casos de violencia familiar o doméstica.

En lo que va de este 2018 se registraron 28 casos de feminicidio, cifra que considera preocupante.

En el mundo

Cientos de miles de mujeres, acompañadas por miles de hombres, inundaron ayer las calles de toda España como cierre a un Día Internacional de la Mujer histórico, en el que se desarrolló la primera huelga general feminista para exigir igualdad real. Se estima en casi seis millones el número de participantes en el paro que se convocó.

En distintos rincones del mundo mujeres de todas las edades, profesiones y razas protagonizaron un 8 de marzo sin precedentes. 

Datos alarmantes

Evo se pronunció
El presidente envió saludos en su cuenta de Twitter “a las madres, esposas, hijas, hermanas, compañeras que con trabajo y dedicación contribuyen al pilar fundamental de la familia y sociedad de nuestra Bolivia. Nuestro homenaje es con políticas de equidad oportunidad y seguridad”, escribió el mandatario.

Mayor presupuesto
Las cifras rojas aumentan y faltan presupuestos suficientes para enfrentarlas. En 2016, Bolivia ocupó el séptimo lugar en feminicidios entre 23 países de la región, con 104 casos, conforme a los datos del Observatorio de Igualdad de Género para América Latina y el Caribe, de la CEPAL. Cabe señalar que ese año (2016) el Ministerio Público registró 111 muertes en nuestro país, la cifra más alta desde la aprobación de la Ley 348, según datos de la Coordinadora de la Mujer en el país. 

Solo 21% de las encarceladas tiene sentencia

El defensor del pueblo, David Tezanos Pinto, manifestó que de 1.372 mujeres que se encuentran recluidas en las cárceles del país, solamente 296, es decir el 21,6%, cuentan con sentencia ejecutoriada.

"De 1.372 mujeres que se encuentran en esa situación, solo 296 cuentan con sentencia, 38% de ellas están por hechos no violentos, es decir, por mulaje, microtráfico o hurto", informó el defensor.  
Adelantó que la Defensoría propondrá que al momento de dictar una sentencia penal a una mujer sea reducida a una tercera parte.

"La transformación de la realidad de las mujeres privadas de libertad debe ser una prioridad de la justicia”, opinó. 
Por otro lado, en el marco del Día Internacional de la Mujer, pidió a los administradores de justicia celeridad en resolver los casos de feminicidio y violencia familiar.

"Se insta a la Justicia impulsar los 29.509 casos de violencia familiar reportados por la Fiscalía a diciembre de 2017, así como los 4.674 casos abiertos a inicios de 2018 por el mismo crimen, con especial atención se atiendan los 109 feminicidios de 2017 y los 28 registrados en 2018", concluyó.