Escucha esta nota aquí

Llegó el día y luego de cinco años de noviazgo, Dalma Maradona se casó con Andrés Caldarelli. Tras haber firmado la libreta roja la semana pasada, la pareja dio hoy una gran fiesta en la estancia La Herencia de la ciudad de Pilar para 350 invitados entre los que no estuvo su padre, Diego Maradona.

"Había una vez un joven llamado Andrés Caldarelli, que llamó al padre de su novia para pedirle su mano. Caballeros como mi yerno, no existen más. ¡Estoy muy feliz y orgulloso de contarles que se casa mi hija Dalma Maradona", dijo el año pasado el 'Diez', aún sin el consentimiento de ella para realizar el anuncio.

Ante lo inevitable, la actriz reconoció: "¡Me voy a casar con el amor de mi vida y no doy más de felicidad. Gracias por todos los lindos mensajes!".

Así la noticia se fue expandiendo y poco a poco fueron surgiendo nuevos detalles del casamiento. En un momento se habló de una lista negra de invitados en la que estaban Verónica Ojeda y Dieguito Fernando, Rocío Oliva, Jana Maradona y Diego Junior, entre otros nombres. Cosa que no sonaba tan extraña si se tiene en cuenta que la novia no tiene relación con las personas mencionadas.

Fue la misma Dalma que aclaró que no solo Oliva no estaría invitada a la fiesta, sino tampoco Jorge Taiana, pareja de su mamá, ya que ella no tenía trato con él y ni lo conocía.

En medio de las especulaciones por la lista, Diego se mostró furioso y aseguró que si su mujer no iba al casamiento, él tampoco, hiriendo con sus palabras donde más le dolía a su hija mayor.

En un acto de madurez y para poner paños fríos a la situación, Dalma viajó a Dubái para limar asperezas y llegar a un acuerdo para que de alguna forma su padre puediera estar en esa fecha tan importante para ella y llevarla al altar como toda hija lo sueña.

En los Emiratos Árabes Unidos, padre e hija pudieron charlar tendidamente y se reconciliaron. Respecto a la boda, acordaron que como el técnico de Al Fujairah no podía abandonar por más de una fecha su trabajo (siempre y cuando el Jequee le diera permiso), iría a Argentina durante este fin de semana para acompañar a su hija al altar en la gran fiesta en Pilar y que se perdería la unión civil que se realizó hace ocho días. 

Hasta ahí las cosas parecían fluir y Diego debía llegar a Buenos Aires. Sin embargo, nunca bajó del avión. Según los medios, en el club que dirige no solo no le dieron permiso para asistir a la boda, sino que hasta le dijeron que si viajaba lo despedirían no solo a él, sino también a las 30 personas que conforman su equipo.

"Lo que le dijeron a Maradona es que los nacimientos y las muertes no se pueden programar, y que los futbolistas y técnicos suelen perderse momentos importantes de su vida por sus responsabilidades, pero que los casamientos sí", dijo una fuente. 

Después de que la ausencia de su papá se hiciera pública, Dalma escribió en Twitter: "Nada va a opacar uno de los días más felices de mi vida. Gracias a ustedes por los mensajes de amor. Estoy fewliz porque tengo a la mejor persona del mundo al lado mío. Mañana es nuestro día y vamos a disfrutarlo a full".

Dalma y Andrés se conocieron cuando eran adolescentes. Ella se cambió de colegio en tercer año y cursó con él los últimos años de la secundaria. Al principio la relación era de amistad hasta que se dieron cuenta de que había buena química y se pusieron de novios. 

Tras cinco años de noviazgo, la pareja se casó hoy (sábado 31). El viernes 23 de marzo, en medio de un total hermetismo se casaron por lo civil. La ceremonia no se hizo en el Registro, sino que el juez de paz fue al SUM del edificio donde vive Claudia Villafañe en Olivos para que los novios firmaran la libreta roja.

Ya unidos en matrimonio, dieron una fiesta para unas 100 personas, con pocos famosos.