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Jerjes Justiniano tiene fecha definida para concluir sus funciones como embajador de Bolivia en Brasil. El diplomático recibió un comunicado oficial el 19 de febrero, firmado por el canciller David Choquehuanca, en el que agradece por el trabajo prestado durante casi tres años, y anuncia que cesará en el cargo el 30 de abril.

El retorno de Justiniano a Santa Cruz está previsto para el 1 de mayo, cuando en todo el mundo se festeja el Día de los Trabajadores. “Regresaré a mi país contento por el trabajo desarrollado y alegre con la vida, por la oportunidad que recibí para ocupar este cargo; entiendo las situaciones porque estoy curtido en estas lides”, afirmó, vía telefónica, el hasta ahora embajador boliviano.

El también ex diputado socialista evitó referirse a los posibles motivos de su cesantía, aunque tenía previsto permanecer en el cargo hasta el 6 de agosto de este año, cuando pretendía participar de la inauguración del edificio sede de la embajada de Bolivia en Brasil, construcción impulsada en su gestión y que está ubicada en el sector Embajadas de Brasilia. Actualmente opera en una casona ubicada en la zona Lago Sul de la capital brasileña.

Descartó que la no extradición del exfiscal Marcelo Soza hubiera influido porque, según él, es un tema que corresponde al Poder Judicial y no al Gobierno.

Hipótesis
En La Paz se mencionó que la salida de Justiniano está relacionada con su intento frustrado de iniciar un proceso judicial contra la revista brasileña Veja, que en un reportaje calificó a Bolivia como narcoestado e involucró al ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, y a la expostulante a la Gobernación de Beni Jessica Jordan con supuestos narcotraficantes brasileños.

Sin embargo, el 29 de octubre del año pasado el embajador de Bolivia en Brasil explicó que el juicio contra la revista no se concretó porque resultaría muy caro para el Estado boliviano y, además, se trata de un medio de comunicación al que sería “imposible” ganar un proceso y que todos los abogados del vecino país le tienen miedo.
No obstante, Justiniano evitó ayer referirse a las posibles causas de su salida. En todo caso, insistió en su gratitud con el presidente Evo Morales por confiarle la representación en Brasil.

En el Gobierno tampoco se pronunciaron. El canciller Davir Choquehuanca, que participó ayer en Palacio Quemado en un acto al que asistió el expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, evitó contactos con la prensa. Algunos periodistas intentaron conversar con el ministro, pero subió las escaleras directo al despacho del presidente Morales.

El ministro de Gobierno, Hugo Moldiz, tampoco habló sobre Jerjes Justiniano. “Sobre esos temas el indicado para hablar es el canciller, hay que consultarlo”, señaló el ministro, que ayer por la tarde estaba en un acto en la Policía