Opinión

La ciudad de los basurales

El Deber Hace 3/10/2018 8:00:00 AM

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Santa Cruz de la Sierra es la ciudad más pujante del país, pero también la que mayores problemas enfrenta con la disposición de residuos sólidos. Pese a los servicios contratados con una empresa internacional, inmensos basurales y montañas de escombros todavía se pueden observar en algunas calles y avenidas de una urbe que se precia de existir “bajo el cielo más puro de América”. El problema no es exclusivo de Santa Cruz de la Sierra: el mismo cordón ecológico (en el municipio de Porongo) ha sido afectado por la proliferación de basurales y escombros que están matando a uno de los pulmones de la ciudad. Envidia de la sana da observar otras ciudades, como Salta (Argentina), que tienen controles muy estrictos sobre el depósito de desechos y logran mostrar a los turistas una cara limpia de la urbe.

Se estima que en Bolivia se producen unas 5.200 toneladas de residuos cada día. Un tercio de toda la basura que se produce en el país surge del departamento de Santa Cruz. La región metropolitana conformada por las ciudades de Santa Cruz de la Sierra, Warnes, Cotoca, El Torno, La Guardia y Porongo genera aproximadamente 1.500 toneladas de residuos municipales de forma diaria, de las cuales el 77% proviene de fuentes domiciliarias (viviendas) y un 23% de fuentes no domiciliarias (instituciones, comercios y otros). Solo el municipio de Santa Cruz de la Sierra aporta con más de 1.300 toneladas de desechos diarios, es decir la mayor parte de lo generado en el departamento.

Esto conlleva una enorme responsabilidad teniendo en cuenta que la mala disposición de residuos sólidos es una de las principales fuentes de contaminación y de generación de enfermedades de alto riesgo para la salud humana. No se trata solamente de una cuestión estética, sino de salud pública.

¿Cuáles son los factores vinculados a la prevalencia de basura en las calles? La primera, es la falta de educación de sectores de la población que lanzan bolsas con residuos y objetos de plástico a las calles y avenidas sin ningún tipo de reparo. Falta conciencia y voluntad de la gente para mantener limpia nuestra ciudad. 

Los servicios de recojo siguen presentando problemas. Para una ciudad en plena expansión demográfica y con tal cantidad de habitantes, la recolección de basura sigue siendo insuficiente. Hay barrios enteros que no cuentan con un servicio eficiente de retiro de residuos sólidos. Y falta autoridad para sancionar a quienes hacen de las calles y avenidas verdaderos botaderos sin ningún tipo de control. 

Todos debemos participar activamente en mejorar la cara de nuestra ciudad, de eso depende no solo nuestra imagen internacional, sino también la salud de la población en su conjunto.