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Un voraz incendio que se registró alrededor de las 3:30 de la madrugada de ayer en la cárcel de Palmasola dejó heridos a siete reclusos, mató a cuatro perros y aún se busca a un interno, según la Gobernación del penal en Santa Cruz.

El fuego se originó en el área de las carpinterías del penal. El gobernador de la cárcel, Rubén Suárez, tras una revisión rápida de las listas de internos a primera hora, echó de menos a Carlos Alberto García Villamor, que ingresó al penal en 2006 y cumplía condena de 30 años por asesinato.

Al finalizar la tarde de ayer, los bomberos hallaron entre maderas, aserrín, objetos y otros, al lado de un tronco, unos supuestos restos humanos. En ese momento se convocó a agentes de Homicidios de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), que hicieron el levantamiento de los presuntos restos para llevarlos a la morgue.

Sin embargo, cerca de las 22:00, la médico forense Carmen Quiroz, tras una pericia, certificó que los restos encontrados corresponden a un animal y no a un ser humano.

Por la noche, el viceministro de Régimen Penitenciario, Jorge Pérez, también informó de que “se descarta que una persona hubiera fallecido en el incendio de Palmasola”, y anunció para hoy, a las 6:45, una conferencia de prensa en el Comando de la Policía.
Hasta el final del día, nadie dio una explicación clara de dónde está el recluso García.

Una cadena humana
“El fuego se controló cerca de las 7:30 de la mañana con la participación de internos, policías de todas las unidades y bomberos. Tras el estallido de las llamas acordonaron toda la parte interna y externa para prevenir cualquier acto de fuga, pero quiero expresar que todo salió bien, porque se hizo mucho esfuerzo”, dijo el gobernador del penal.

El jefe de Bomberos, coronel David Flores, informó de que se utilizaron 100.000 litros de agua y al menos cinco carros para sofocar el incendio.
La madrugada de ayer, las intensas llamas de fuego despertaron a los reclusos del sector de las carpinterías de régimen abierto de la cárcel de Palmasola (PC-4), la más poblada del país.

El susto y la desesperación de que se convierta en una tragedia mayor, como la ocurrida el 23 de agosto de 2013, hizo que de inmediato la gente forme una cadena humana que a punta de baldes con agua logró controlar las llamas.

“Los internos y los policías se dieron modos para hacer una cadena con agua en vasijas, porque las llamas crecían hasta 10 y 15 metros de altura. Había miedo y desesperación y todos los compañeros salieron de sus pabellones para ayudar hasta que llegaron los bomberos”, dijo el regente general Leónidas Rodríguez.

Las llamas hicieron estragos hasta acabar con las carpinterías en los pabellones 17 y 18 al fondo de régimen abierto y a un lado de la cancha de fútbol. “La madera y el aserrín fueron factores que alentaron las llamas rápidamente, pero por gracia de Dios todo se controló y esta vez no hubo víctimas fatales.

Es una pena, muchos de mis compañeros carpinteros lo perdieron todo. Tenían madera comprada, motores, herramientas y hasta se prestaron dinero de financieras, pero ahora están como en la calle”, lamentó un recluso. El fuego terminó consumiendo seis carpinterías y 12 personas tuvieron que ser evacuadas de forma oportuna, siete eran internos que sufrieron quemaduras aunque no de gravedad.

La regencia general de los internos iniciará una campaña y convocó a la sociedad a solidarizarse con los carpinteros para reconstruir las seis carpinterías, porque eran una fuente de sustento no solo para los internos, sino también para sus familias.

Los reclusos fueron trasladados al hospital Francés y a El Bajío. Tres internos fueron dados de alta poco después y la Policía los regresó al penal.

El viceministro Pérez, que acudió a la cárcel, destacó la participación de los reclusos y policías que evitaron que las llamas se expandan y causen un desastre mayor.

Cuatro perros carbonizados
Entre los escombros murieron cuatro perros de los internos que no pudieron ser salvados. “Los hallamos carbonizados y era su día. Eran de propiedad de los carpinteros. También no quedó nada de las prendas de vestir de los carpinteros, sus cosas, como ollas, herramientas y electrodomésticos que tenían en el interior”, relataron desde el interior del penal.

Hipótesis sobre las causas
Tras las investigaciones, la Policía maneja varias hipótesis de las causas que originaron el incendio en el recinto carcelario.

Según la unidad de Bomberos, es posible que las llamas se propagaron por una vela que pudo haber sido dejada encendida en ese sector. También existe la posibilidad de que un carpintero dejó encendido un pequeño motor de su carpintería que por varias horas pudo recalentarse y despedir una chispa.

La otra tercera posibilidad que se maneja es que las llamas se originaron por un cortocircuito en las vetustas instalaciones improvisadas de corriente eléctrica.

A su vez, la Policía no descarta la posibilidad de un incendio provocado