El padre Mateo Bautista dio ayer un giro al mensaje de su cruzada y demandó que un equipo técnico de alto nivel, tal como ocurrió con la demanda marítima boliviana, defina el porcentaje que los tres niveles de Gobierno deban gastar para el sector de salud.

Durante un extenso diálogo con EL DEBER, el sacerdote informó haber dialogado hace semanas con congresistas oficialistas y opositores sobre un proyecto de ley, que finalmente fue canalizado a la Asamblea el 12 de mayo pasado por la legisladora Leny Chávez (Unidad Demócrata), que prevé un nuevo régimen de distribución de recursos para el sector salud.

Tras la movilización iniciada por Bautista en la sede de Gobierno, el ministro Quintana calificó el movimiento que encabeza el padre Mateo como “anómalo y surrealista” y lo acusó de querer matar a la gente al pedir que se rebaje al 10% el presupuesto previsto para salud que, según el Ejecutivo, ya se encuentra en un 11,5%.

El sacerdote continuó ayer en la plaza 24 de Septiembre de la capital cruceña la recolección de 500.000 firmas como parte de una iniciativa ciudadana para obligar a la Asamblea a tratar el proyecto de ley.

“Esta no es una guerra de cifras ni una pelea de mi persona con Quintana, aquí está en juego la salud de los bolivianos que cada día se mueren por la falta de atención en los hospitales públicos para enfermedades que demandan alta complejidad”, indicó Bautista.

En conferencia de prensa, ayer, el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Luis Arce Catacora, también demandó al sacerdote y a los economistas que están detrás de esta iniciativa que admitan su equivocación y se retracten por considerar que el Presupuesto General del Estado (PGE) prevé un gasto de Bs 14.974 millones para salud, lo que significa un 11,5% del gasto público. Además, mostró un cuadro que enseña que la administración?central invierte Bs 10.793 millones (17,9%), las gobernaciones Bs 1.356 millones (13,5%) y los municipios Bs 2.825 millones (13,1%).

Pero el padre Bautista consideró que dichas cifras son imprecisas debido a que el porcentaje del 11,5% incluye el gasto de las cajas de salud.
Un informe de la Fundación Jubileo, vinculada a la Iglesia católica, advierte que, si bien el presupuesto de salud alcanza a Bs 14.900 millones, la mitad de esos recursos, Bs 7.800 millones, se destina a las cajas de salud. Sin contar ese monto para las cajas, el gasto baja a Bs 7.100 millones, es decir, un 5,5% del PGE.

Según el artículo 4 del proyecto de ley presentado por iniciativa de Bautista, los tesoros generales de la Nación, los departamentos, las alcaldías y las regiones autónomas indígenas “destinarán mínimamente el 10% de sus respectivos presupuestos a favor del Sistema Público de Salud (SPS) y del Servicio Territorial de Salud (STS)”.

En el artículo 7, el proyecto prevé una nueva distribución de los recursos totales destinados a la salud pública. Un 10% se destinará para el nivel central, un 45% para los gobiernos departamentales y un 45% para los gobiernos municipales y regiones autonómicas indígenas.

Estos recursos del TGE se otorgarán a favor de las entidades territoriales autónomas según el siguiente criterio global de distribución: un 70% según población y un 30% definido por los índices de pobreza.
Debido a la fuerte polémica abierta con el Poder Ejecutivo, el sacerdote planteó que un equipo de expertos de alto nivel revise el porcentaje más racional para mejorar los servicios de salud.

El proyecto prevé, además, la liberalización en la internación al país de donaciones de equipos médicos, medicamentos y servicios especializados, relacionados con el sector de salud que se vayan a destinar a hospitales y centros de salud pública.

“No pedimos nada más que el tratamiento de un proyecto de ley, solo eso. Porque sabemos que de eso depende la salud de millones de bolivianos”, dijo Bautista en diálogo con EL DEBER. El sacerdote destacó que este movimiento no es a nombre de la Iglesia católica y que él la impulsa a título personal con apoyo de diversos sectores que están preocupados por el estado de la salud en el país.

Bautista afirmó: “Yo he hablado de este tema con el presidente Evo Morales, quien ha reconocido que su Gobierno tiene problemas con la política de salud”. El padre Mateo aseguró que su movimiento continuará reclamando por una mejor salud para Bolivia hasta que la Asamblea Legislativa inicie el debate.

Gabriela Montaño, presidenta de la Cámara de Diputados, indicó que la polarización que se está dando está fuera de contexto, ya que uno de los mandatos del papa es estar del lado de los más desprotegidos, y no hay un Gobierno en la historia del país que haya estado tan cerca de ellos como el del presidente Evo Morales.

“No creo que la solución a la salud se desarrolle en torno a la confrontación entre lo que dice el padre Mateo y lo que dicen los ministros, ya que la salud pasa por temas estructurales como un sistema fracturado”, dijo Montaño, añadiendo que el protagonismo mediático que se puede generar en las semanas previas a la llegada de Francisco, desde un miembro de la Iglesia, no hace bien a Bolivia