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Los jóvenes de entre 18 y 28 años de edad podrán obtener una vivienda propia contando con la garantía de sus padres en la adquisición de créditos financieros; y quienes puedan pagarlo al contado, también lo podrán hacer. Así lo establece el Decreto Supremo (DS) 3614, que amplía las facultades operativas de la Agencia Estatal de Vivienda (AEVivienda) para reducir efectivamente el déficit habitacional en el país.

En ese sentido, establece que los recursos provenientes de la recaudación del 2% del aporte patronal público y privado para vivienda, serán depositados en fideicomiso en el Banco Unión. Asimismo, dice que las soluciones habitacionales de los programas de AEVivienda podrán ser “otorgadas, dotadas, transferidas, bajo las modalidades de subsidio, crédito o mixto, preventa y venta al contado”. Estos dos últimos, solo en áreas urbanas.

AEVivienda lanzó la campaña ‘Vivienda YA’ para la venta de los proyectos de comunidades urbanas. Para ello, se edificaron viviendas multifamiliares y unifamiliares en el eje troncal (Cochabamba, Santa Cruz y La Paz), donde existen 60.541 soluciones en beneficio de personas con ingresos medios.

“En este decreto hemos habilitado la posibilidad de realizar preventa y venta, modificando el decreto 0986. Se ha insertado en las disposiciones finales, la posibilidad de que los padres de aquellos jóvenes comprendidos entre 18 y 28 años, puedan ser codeudores o garantes”, explicó el director de AEVivienda, Gonzalo Rodríguez.

Un funcionario de la agencia contó que antes del decreto si un joven tenía recursos y trabajo, no calificaba para un crédito en una entidad financiera. Con el decreto, se determinó que el papá o la mamá pueden ser garantes y facilitar, incluso teniendo casa, a ese joven, apoyarlo en una etapa inicial y cuando pueda valerse por sí mismo, completar el crédito.

Algunos ajustes
El secretario ejecutivo de la Asociación de Entidades Especializadas en Microfinanzas (Asofin), José Antonio Sivilá, calificó de “muy positiva” la iniciativa de cubrir el déficit habitacional en beneficio  de personas que lo necesitan.

Sin embargo, dijo que se debían ajustar dos temas. “El concepto de ‘subsidio’ va a incomodar . En el pasado, hubo programas para subsidiar el tema habitacional, pero terminaron fracasando. En el otro tema, si es un crédito directo canalizado a través del sistema financiero, las normas regulatorias establecen que toda persona que sea sujeta de crédito debe demostrar su capacidad de pago. Salvo que no sea crédito directo. Habría que flexibilizar”, finalizó.

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