China está interesada en invertir pesadamente en obras de infraestructura en Brasil y en elevar sus importaciones brasileñas de alimentos, afirmó este viernes el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Ernesto Araújo, al resumir sus conversaciones con su homólogo chino esta semana.

El canciller brasileño conversó con el ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, tanto en la III Reunión del Diálogo Estratégico Global Brasil-China el jueves en Brasilia como en la reunión que tuvieron este viernes en Río de Janeiro los cancilleres de los países del foro BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica).

"En China ha un gran interés en invertir en la infraestructura brasileña porque básicamente son proyectos que facilitan las exportaciones brasileñas hacia China", afirmó el ministro brasileño en una rueda de prensa que concedió tras la cita ministerial de los BRICS en el Palacio de Itamaraty de Río de Janeiro.

Según el ministro, China ha manifestado gran interés por los proyectos de concesiones, privatizaciones y licitaciones para obras de infraestructura en Brasil planeados por el gobierno del ultraderechista Jair Bolsonaro, que asumió la Presidencia brasileña en enero con una política económica de claro corte liberal.

"Tenemos la expectativa de que contaremos con una gran presencia de China en los proyectos de infraestructura que estamos licitando en Brasil no sólo a través de inversiones bilaterales sino también por los proyectos que serán financiados por el Nuevo Banco de Desarrollo de los BRICS", dijo Araújo.

"En nuestras reuniones conversamos sobre todas esas inversiones en infraestructura y de que son un juego que garantiza ganancias para ambos países, ya que China tendrá acceso a más productos brasileños y a menor precio", dijo.

Aseguró que a Brasil, uno de los mayores productores y exportadores mundiales de alimentos, también le interesa una mayor apertura del mercado chino a sus productos agrícolas y pecuarios, especialmente de los que aún tienen las puertas cerradas.

"El eje de nuestra asociación es inversiones en infraestructura y una mayor acceso de productos brasileños al mercado chino, principalmente para productos como carne bovina, frutas, algodón y jugos", que enfrentan restricciones", dijo.

Según el ministro brasileño, todos los sectores agrícolas están con buenas perspectivas de poder elevar sus ventas a China, que también ha manifestado interés en productos industriales de Brasil debido a su política de diversificar sus fuentes de productos manufacturados, principalmente máquinas e instrumentos.

Desde 2009 China es el principal socio comercial de Brasil, con un comercio bilateral que solo el año pasado alcanzó los 98.900 millones de dólares.

Araújo afirmó que parte de la inversión china en proyectos brasileños de infraestructura puede ser financiada por el banco de desarrollo creado por los BRICS como alternativa al Banco Mundial aunque admitió que los desembolsos de esta entidad están atrasados actualmente por problemas técnicos.

"En un momento en que se espera la recuperación del crecimiento económico en Brasil y el lanzamiento de proyectos de infraestructura, este banco puede ser un socio muy importante en el que será un nuevo ciclo de crecimiento de las inversiones del país", dijo.

La inversión extranjera directa ya comenzó a crecer con las posibilidades de negocios ofrecidas por el Gobierno de Bolsonaro.

Brasil recibió en el primer semestre de este año 37.338 millones de dólares en inversión extranjera directa, el mayor valor para el período desde 2014 (41.800 millones de dólares) y un 10,42 % superior al de seis primeros meses del año pasado (33.814 millones de dólares).

"El banco de los BRICS pretende concentrar su actuación en los segmentos de infraestructura y energía, en los que Brasil se quedó atrasado por mucho tiempo sin inversión. Y los socios del BRICS ven que hay oportunidades enormes para recuperar ese tiempo perdido", dijo.