No fue un domingo cualquiera en el centro de rehabilitación Palmasola, cerca de las 9:00, monseñor Sergio Gualberti, llegó junto a su comitiva para oficiar dos misas en este lugar, como parte de los actos preparados por la Iglesia Católica en Santa Cruz para celebrar este Domingo de Resurrección y la Pascua.

La misión era "abrir la puerta santa de la misericordia" en el marco del Jubileo de la Misericordia que vive la Iglesia Universal por convocatoria del Papa Francisco. Una en el pabellón de mujeres y la otra en Régimen abierto.

Desde la Arquiódecis, destacan que hasta ahora, solo se había dado esta apertura en la Catedral, en los Santuario de Cotoca y del divino Niño, además de la Iglesia nuestra Señora de la Candelaria en Samaipata.

En su mensaje, monseñor Sergio les recordó a los privados de libertad que "si Dios nos perdona nadie puede quitarnos esa alegría en el corazón. Esta es la alegría que estamos celebrando, la puerta de la vida, del perdón, del amor".

Monseñor les invitó a compartir el perdón que recibimos con los demás por lo que pidió se comparta "el perdón de Dios ya que si no logramos sacar de nuestro corazón el rencor no podremos ser felices y perdonar también nosotros. Si lo hacemos así seremos misericordiosos como el Padre".