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El presidente de la Brigada Parlamentaria cruceña, Henrry Cabrera, acudió, tomado de la mano de una mujer, a declarar en la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv), pero hizo uso de su derecho a guardar silencio.

Por su parte, la víctima, Karen D. y su abogado Mario Tordoya, cuestionaron la “lentitud” y “demoras” en las indagaciones del caso, puesto que hasta ayer habían pasado 72 horas desde que se sentó la denuncia y en el cuadernillo de investigaciones aún no figuraban los resultados del examen médico forense, la evaluación sicológica y social a la víctima, ni se habían valorado los elementos que presentó como indicios de las agresiones.

El fiscal Camilo Velásquez, que actuó en suplencia de los fiscales que llevan adelante la investigación, explicó que el diputado podrá defenderse en libertad. Además, ordenó el secuestro de un teléfono celular del parlamentario y dos de la víctima para realizar un peritaje que verifique los mensajes de texto y otros indicios que la víctima presentó.

Respaldo de mujer y partidarios Dos días después de afirmar que tuvo una relación de casi tres años con la denunciante, la cual había concluido hace dos semanas, Cabrera compareció ayer para declarar tomado de la mano de una mujer, que según un reporte de ANF, es su esposa.

Abriéndole paso estaba el exministro de Gobierno Jorge Pérez, quien fungió como su abogado defensor, además de tener el respaldo de unas 40 personas (entre ellas 10 mujeres), muchas de ellas con los colores e insignias del partido oficialista. Entre este grupo que acudió a apoyarlo estaban el diputado Darwin Choquerive, el exparlamentario Sabelio Estrada y representantes de Juventudes del oficialismo.

Esta situación se dio 48 horas después de que en conferencia de prensa, Cabrera asegurara que no se “escudaría” en sus sectores sociales y que afrontaría “solo” la denuncia en su contra.

“Yo no soy juez ni fiscal para saber si Cabrera es culpable o inocente, pero la denunciante debe probar y eso se verá en las investigaciones”, dijo Estrada.

Según ANF, César Cueto, que se identificó como uno de los asesores de Cabrera, dijo que desde su punto de vista la denunciante está siendo utilizada por la oposición. “El diputado (no sería capaz de golpear a una mujer) porque tiene una esposa, hijo y la chica (que lo denunció) no es su expareja, fue una aventura. Su esposa es la señora que estuvo en la audiencia”, afirmó Cueto.

Cabrera se retiró sin dar declaraciones a la prensa y protegido por sus seguidores y policías.

Víctima se siente en desventaja

En entrevista en EL DEBER Radio, la víctima ratificó que había sufrido tres años de maltratos físicos y sicológicos desde que fueron convivientes.

Reiteró su susceptibilidad por el poder político que ostenta el denunciado, por ello pidió que el Ministerio Público no tenga favoritismos. “Me siento en desventaja; voy a hacer llegar mi carta hasta la comisión de ética (de la Cámara de Diputados)”, dijo.

También rescató las palabras del ministro de Justicia, Héctor Arce, quien señaló que Cabrera debería pedir licencia, lo que en el parecer de la víctima, haría las investigaciones más equitativas.

Ayer en la Felcv, John Menacho, abuelo de las hijas de Karen D., habló contra el diputado: “que me lo diga en mi cara, como hombrecito (que él no le pegaba)... qué cinismo y ‘sinvergüenzura’ para decir que no la huasqueaba”.

El hombre agregó que él se quedaba con las niñas por varios días porque ella no aparecía después de las golpizas que, asegura, Cabrera le propinaba. “El cinturón es para agarrarse los pantalones no para pegarle a las mujeres (...) yo tuve buena amistad con él (Cabrera), he estado en su campaña con él, le he dado muchas cosas para que ahora pague con esto, no es posible”, afirmó.

Tanto el denunciado como la denunciante hablan de una relación de casi tres años. Cabrera dijo el miércoles que su expareja era una “excelente trabajadora” y que destacó la ayuda que le brindó en sus funciones. Se conoce que Karen D. fungía desde comienzos de este año como asesora de Cabrera, aunque se la veía desde mucho antes en la Brigada. El exfiscal Joadel Bravo, sugiere indagar si hubo uso indebido de influencias.