Orlando Herrera, primo del árbitro Víctor Hugo Hurtado que falleció el domingo en El Alto, contó que el sábado en la noche fueron a cenar y hablaron de todo, pero sobre todo de su hija (9 años). Jamás se imaginó que iba a perder la vida dirigiendo el partido entre Always Ready y Oriente Petrolero en el estadio Municipal.

Herrera llegó a La Paz junto a la esposa de Hurtado, Deysi García, tras enterarse de la trágica noticia. Contó un poco de la intimidad del colegiado. “Ayer (sábado) llegó y fuimos a cenar, estaba bien Víctor Hugo. Él no consumía bebidas alcohólicas, no entendemos qué pasó (…). Gozaba de excelente salud. En la cena, hablaba de su hija y los propósitos que tenía”, relató el familiar del desaparecido juez.

Según el informe médico, Hurtado murió de un paro cardiorrespiratorio pero sus familiares aseguran que nunca había sufrido problemas de salud que puedan derivar en ese cuadro. “Me deja sin palabras lo que nos contaron. Él vivió un tiempo en el Alto, y antes de iniciar su carrera como árbitro trabajó de muchas cosas, nunca se quejó de problemas del corazón”, contó Herrera.

Un golpe muy duro

Su cónyugue ingresó a las dependencias de la Felcc muy abatida por la situación para realizar los trámites correspondientes. Intentó hablar con los dirigentes de Always Ready, pero le costó mucho comunicarse porque estaba muy acongojada. La autopsia debía ser la mañana de este lunes.

Al lugar llegaron personeros de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) para informarle a la familia que correrían con los gastos del velorio y el funeral.