El auxiliar técnico de la selección brasileña, Cléber Xavier, admitió este miércoles que Brasil convocó para la Copa América a varios jugadores que por edad difícilmente podrán disputar el Mundial y aclaró que la Canarinha solo comenzará a pensar en Catar 2022 después del Brasil 2019.

"Después del Mundial (de Rusia 2018) dijimos que haríamos convocatorias pensando a corto, mediano y largo plazo. La Copa América aún es el mediano plazo, por lo que tan sólo pensaremos en la selección que disputará el Mundial de 2022 después de que concluya la Copa América", afirmó Xavier en una rueda de prensa.

"A corto plazo convocamos a jugadores nuevos para observarlos en los amistosos disputados el año pasado y este año; a mediano plazo convocamos una selección para la Copa América a partir de las observaciones hechas. Para el largo plazo sólo comenzaremos a pensar después de la Copa América", explicó.

Pese a que el seleccionador brasileño, Adenor Leonardo Bacchi "Tite" inició una pequeña renovación del equipo, mantuvo para la Copa América jugadores con edades incompatibles con la máxima competición mundial en tres años, como los laterales Dani Alves (36 años) y Filipe Luis (33), los zagueros Miranda (34) y Thiago Silva (34) y el volante Fernandinho (34).

"Todos los convocados están en condiciones físicas apropiadas para disputar la Copa América", afirmó Xavier al responder a las críticas por la edad de varios de los convocados.

"Pero también hubo una renovación y vamos a seguir trabajando tras la Copa América para observar nuevos jugadores ya pensando a largo plazo", afirmó.

Sobre las críticas de aficionados y prensa por la opción de Tite por jugadores tan experimentado y algunos muy cuestionados como el volante Fernandinho, el auxiliar técnico aseguró que la convocatoria para la Copa América fue muy difícil debido al gran número de jugadores nuevos de gran calidad que surgieron en los últimos meses.

"Incluimos para la Copa América a 8 jugadores que nunca habían estado en la selección brasileña. Y nos incomodó dejar por fuera a 3 o 4 jugadores que nos gustaría que estuvieran aquí, pero no podíamos escoger a más de 23", afirmó.

Xavier dijo que la comisión técnica de la selección brasileña no está satisfecha por tan sólo poder comenzar a trabajar con 7 de los convocados y tener que esperar a los demás para la próxima semana o ya en vísperas de la Copa América.

De los 23 convocados, tan sólo 7 llegaron entre el miércoles y el jueves a la Granja Comary, el centro de entrenamientos que la selección tiene en la ciudad serrana de Teresópolis, a unos 98 kilómetros de Río de Janeiro.

Tite tendrá que esperar a la mayoría del grupo hasta el 28 de mayo, cuando llegarán los convocados que juegan en clubes de Francia, Italia y en el Barcelona, pero algunos tan sólo llegarán el 4 de junio, cuando la selección concluirá su entrenamiento en la Granja de Comary y viajará a Brasilia para un primer amistoso con Qatar preparatorio para la Copa América.

Los últimos en llegar serán los dos jugadores del Liverpool (Alissson y Roberto Firmino), club que disputará la final de la Copa de Campeones de Europa, y los dos del Corinthians (Cassio y Fagner), que tendrá un compromiso por la Copa do Brasil.

"Eso nos dificulta mucho el trabajo pero es la realidad. Pero ya estamos preparados y tenemos algunas ideas sobre los entrenamientos que podemos hacer con los pocos que están aquí, a los que ya les estamos transmitiendo nuestras ideas", dijo.

Al evaluar los competidores de la Copa América, Xavier dijo que Brasil tiene que conocer y respetar a todos sus rivales, ya que cualquiera está en condiciones de avanzar.

"Qatar viene como la gran sorpresa por su buena actuación en la Copa de Asia, en donde derrotó a grandes selecciones del continente. Venezuela es la gran sorpresa de América con una generación nueva que viene alcanzando resultados y Perú hizo un gran Mundial", dijo.

"Tampoco podemos olvidar los tradicionales, como Argentina, Uruguay y Paraguay, ni selecciones como la de Colombia, que siempre nos dio muchas dificultades", dijo.

Agregó que Brasil no puede ser considerado como el gran favorito para el título de la Copa América por jugar como anfitrión.