“El catálogo ofrecía secuestros exprés de los visitantes, pague una módica suma y lo dejamos irse; violaciones a la carta, quiero violar a tu mujer, novia o hija ¿Ah no querés?, entonces te pegamos todos los días hasta que querrás, así que llamala, que venga. También se pagaban ‘seguros de vida’, que consistían en una cuota para no ser apaleado”. Descarnada, como la realidad de la cárcel de Palmasola, así es la crónica que recibió el reconocimiento de la sexta versión del Galardón Nacional de Crónica Periodística Pedro Rivero Mercado, organizado por la Fundación Pedro y Rosa.

El autor, Luis Fernando Soria Sejas, periodista del área Seguridad de EL DEBER, fue distinguido por el jurado conformado por Roberto Navia, Jhonnatan Tórrez y Fadrique Iglesias. Su texto de 34.000 caracteres tituló La esencia de la tiranía. El reconocimiento a su investigación se realizó ayer en el Diario Mayor, durante un emotivo acto en el que se exaltó el valor de la crónica como un recurso periodístico que trasciende los fugaces incendios noticiosos.

Soria recibió la distinción de manos de Rosa Jordán de Rivero, que destacó su aporte. “Es un orgullo tener a un gran periodista que pone en alto el nombre de EL DEBER. Gracias por esta iniciativa tan brillante que da orgullo al periódico”, le dijo. El cochabambino Sergio de la Zerda Veizaga, periodista de Opinión, se llevó la mención honrosa, pero no pudo estar presente.

Su trabajo La doble vida (aérea) de Erwin Tumiri estuvo dedicado a uno de los sobrevivientes del accidente de Lamia, acontecido en Medellín en 2016. Juan Carlos Rivero, director periodístico corporativo del Diario Mayor, puso en relieve el apoyo de la Fundación Pedro y Rosa.

“De ese gran deseo, de esa gran vocación de hacer periodismo de calidad, se quería hacer algo más, brindar apoyo a la cultura, a la creatividad de la gente, a ese tipo de trabajo que normalmente no es reconocido en nuestra sociedad porque anda muy ocupada en temas de subsistencia. De ahí nace el reconocimiento especial para la crónica, que viene a ser un género del periodismo que también necesita un incentivo especial porque requiere de mucho esfuerzo porque va mucho más allá, implica investigación, documentarse adecuadamente antes de valorar un tema, salir a las calles, meterse a la selva, poner en riesgo la vida y sacrificar lo personal para dar datos relevantes”, arguyó durante la apertura del evento.

Los puntos fuertes

Navia, presidente del jurado que calificó los trabajos, y además anterior ganador del galardón, dijo que en el texto de Soria se valoró la destreza narrativa y evidente investigación que revela una realidad de la cárcel de Palmasola, tremendamente dura y cruel, en un contexto muy delicado en torno al tema de la degradación de la justicia boliviana, “en un ejercicio de periodismo de calle desnuda un escenario de violencia a los derechos humanos”, dijo.

Sobre la crónica de Sergio de la Zerda, aseveró que da voz a fuentes privilegiadas y es narrada de forma directa y con solvencia, tanto en su estructura como en su calidad de relato. El momento emotivo llegó con el agradecimiento de Fernando Soria y sus razones para tocar ese tema. “Hablo del abuso de poder en Palmasola y en el Palacio de Justicia, de atrocidades que guardamos la esperanza de que nunca más ocurran, de ese abuso de poder que se manifiesta día a día en nuestra sociedad”, reflexionó.

 

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