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No habrá entrevistas exclusivas, advierte un comunicado de la visita de la princesa Mako a Bolivia, quien en esta jornada visitó la Casa grande del pueblo, almorzó con el presidente Evo Morales, visitó el teleférico y el jardín japonés.

A su vez, en estos actos públicos las autoridades de la embajada de Japón y del Gobierno boliviano pidieron a los medios observar las restricciones.

“No se permitirá trasladarse de un punto a otro en el interior de los salones cuando se desarrollen los diversos actos; no tomar imágenes en el hotel o sus inmediaciones, ni tampoco a la salida e ingreso de la princesa; no tomar imágenes cuando la princesa consuma comida y bebida”, advierte la primera parte del documento (firmado por la Cancillería de Bolivia y la embajada de Japón) que fue entregado a los periodistas habilitados para la cobertura de esta esta visita.

Asimismo, pidieron abstenerse de realizar preguntas “directas a S.A.I. la Princesa (No se aceptan entrevistas)”, puntualiza el documento. Tampoco se puede adelantar el paso de Mako, cruzar o caminar detrás de ella.

También está prohibido grabar las conversaciones o poner micrófonos delante del rostro de la visitante y menos, extender las manos hacia la princesa.

Con esas advertencias, hubo un celoso control en las acreditaciones de los medios.

Este martes cumplirá una segunda jornada de visita en La Paz y está prevista su salida hacia Santa Cruz a las 13:00 hacia Viru Viru.