El sector empresarial no tiene dudas de que la decisión tomada por el Gobierno, para definir el aumento salarial para esta gestión 2019, se basó en términos políticos, antes que técnicos. La Confederación de Empresarios Privados de Bolivia (CEPB), advirtió que el aumento del 4% al haber básico y el 3% al Salario Mínimo Nacional (SMN) afectará a las nuevas inversiones, a la sostenibilidad empresarial y laboral, además de la generación de nuevos empleos y pide un estímulo tributario e impulso a las exportaciones.

“Vamos a tener que sostener reuniones y planteamientos para tomar alguna clase de medidas que ayude a estimular la economía y la actividad empresarial. Es decir, compensar de alguna manera, el impacto de este incremento para sostener los empleos e incentivar el crecimiento de la economía. Estamos hablando de incentivos que se tienen que generar para los exportadores y ver en qué medida, a través del sistema tributario, hacer algunos ajustes de manera de compensar la situación por la que estamos atravesando”, manifestó el presidente de la CEPB, Luis Fernando Barbery, después de advertir los problemas que tendrá el sector.

En ese sentido, manifestó que el país necesita incrementar sus exportaciones para equilibrar la balanza comercial, que en la actualidad, tiene un déficit de $us 981 millones al finalizar la gestión 2018, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

Pero también, llamó a debatir “todas las opciones y posibilidades”, como “ver en qué medida, a través del sistema tributario, se pueden hacer ajustes de manera de compensar lo que estamos atravesando”.

Anular el ITF

Barbery dejó que una mesa de análisis con el Gobierno, defina estas opciones y propuestas. Pero el presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), Rolando Kempff, planteó anular el Impuesto a las Transacciones Financieras (ITF), para aliviar la aplicación del incremento.

“Las empresas estamos generando menos utilidades, acabamos de salir de pagar el segundo aguinaldo y ahora nos viene el incremento salarial que se ha duplicado, en relación a nuestra propuesta del 2%. Ahora nos toca hacer caso a la ley. Planteamos alternativas para generar incentivos al sector privado, como la eliminación del ITF. Este impuesto hace que mucha gente mantenga su dinero fuera del sistema económico”, dijo.

Además, señaló que esperaba que el Gobierno cambie la estructura económica del país, ya que en Bolivia, el 30% de la economía es formal y un 70% es informal que “reduce la posibilidad de que los bolivianos tengan un trabajo digno”.

El miércoles, las organizaciones empresariales de La Paz y Cochabamba expresaron también su rechazo al incremento salarial de este año y pidieron al Gobierno, aplicar algunas medidas compensatorias que mitiguen el deterioro constante de las capacidades productivas e incentiven el fortalecimiento del sector privado.

Por su parte, las pequeñas y microempresas, declararon estar en contra del alza salarial, ya que dicen que pasan por un mal momento productivo por culpa de la prendería usada y piden reunirse con el Gobierno.

Una parte de la realidad

Por su parte, el viceministro de Presupuesto, Jaime Durán, lamentó que el sector empresarial y los analistas económicos protesten por el aumento salarial y apuntó que solo ven una parte de la realidad.

“Los empresarios y algunos opinadores, nos cuentan solo la mitad de la historia. Dicen que el incremento salarial tiene un impacto en los costos, lo que les hace menos competitivos. Pero lo que no dicen es que los incrementos, indirectamente, benefician a las empresas. Esto porque gastamos nuestro dinero en cosas que necesitamos, que en su mayor parte, son proveídas por los propios empresarios”, expresó.

Por lo tanto, Durán añadió que en la medida que aumenta la demanda, se incrementan los ingresos para las empresas.

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