Ana (47) y Marcio (52) llevan 29 años de casados. Tienen dos hijas, ya profesionales y casadas. Ahora viven solos y aseguran que esta es la mejor etapa que están pasando como pareja y en especial en su vida sexual. Sienten que solamente se tienen el uno al otro y comparten más tiempo juntos, sin mayores complicaciones ni responsabilidades.

Ella afirma que no tiene la preocupación por quedar embarazada, no tienen interrupciones de los niños y, además, se siente más cómoda con su cuerpo y está convencida de que tiene derecho a disfrutar a plenitud de su vida sexual con su esposo.

Hay estudios que afirman que la mejor etapa para disfrutar del sexo en la pareja es entre los 40 y los 50, otros dicen después de los 60. La sexóloga Carolina Rivero no habla de una etapa en sí, pero considera que a medida que avanza la edad, la persona se va adaptando, va modificando su goce y sabe lo que está buscando y lo que quiere en una relación sexual. No tiene expectativas falsas ni utópicas, sino que disfruta cada momento de su vida.

Los especialistas coinciden en que la juventud es una etapa en la que para muchos el sexo se vive de forma desenfrenada y a veces hasta de manera inconsciente; no obstante, en la adultez es diferente, puesto que las pasiones juveniles quedan atrás y la sexualidad se vive de forma más profunda e intensa, sin pudores, vergüenzas ni tabúes.

Sexualidad y madurez

En criterio de Rivero a los 40 años la mujer puede disfrutar más. Esto tiene que ver con el grado de madurez, de relajación, de conciencia corporal y de permisos para el disfrute que se dan a esa edad.

Resalta que la pareja puede disfrutar más cuando la mujer deja de tener demasiadas expectativas, cuando se relaja, cuando ya no importa el qué dirán, sino lo que ella siente y que eso sea coherente con lo que hace. “Mientras más coherencia tenga, hay más libertad y más gozo en la sexualidad”, remarca.

Se suele creer que la juventud es cuando más se practica y se disfruta el sexo; no obstante Rivero tiene pacientes que han encontrado a su pareja perfecta recién a los 40, 50 o más y ellas disfrutan a plenitud. “La mejor etapa es cuando mejor conexión tengo conmigo misma, con mi cuerpo, con mis emociones y con mis sentimientos”, enfatiza.

Agrega que si antes de la tercera edad, la mujer no disfrutó el sexo, sino que siempre se sintió obligada o el placer del otro era más importante que el suyo, seguramente puede aprender a disfrutarlo en esa etapa. Si lo disfrutó, vivió plenamente su sexualidad y sin presiones, lo más probable es que siga gozando tanto o más y, por su experiencia, se irá adaptando a los cambios de su cuerpo.

La sexualidad por etapas

La sexóloga Liliana Zabala hace una evaluación de la vida sexual de la pareja por etapas:

En la mujer, de 20 a 30 todo es placer, ensayo y picoteo en el sexo. Se las dan de querubines en el amor y oscilan entre la inocencia y el placer; mientras que el hombre, gira en el instinto y el placer. Todo es jolgorio. Viven pensando en el sexo casual y sin compromiso.

De 30 a 40, son vigorosas en su intimidad. Les fascina un hombre con fantasías sexuales. Son más desinhibidas. En el caso de los varones adquieren sabiduría sexual. Buscan una pareja estable y mejoran su vida íntima.

De 40 a 50 son unas 'diosas erotizadas'. Son todo placer. Si no tienen pareja, se vuelven selectivas al elegirla. Ellos son más cautelosos. Disminuye la frecuencia, pero mejora la calidad. Saben conquistar y son galantes. Se convierten en el 'príncipe azul del amor'.

De 50 a 60, ellas son unas 'diosas místicas'. Se vuelven misteriosas y no pierden el tiempo en amores tóxicos; tienen un aire de filósofas de la intimidad. Ellos son caballeros elocuentes, amables, gentiles y altruistas sexualmente. Ambos lo disfrutan al máximo.

Las mujeres de 60 a 70 pausan su sexualidad para dar prioridad a su salud. Las relaciones sexuales no son abandonadas del todo, puesto que se exigen y exigen buen sexo; mientras que los hombres disminuyen un poco el ritmo sexual pero el deseo es el mismo. Estrechan lazos de amor erótico, apasionado y romántico. Quieren dar y recibir buen sexo.

De los 80 en adelante, la mujer está más abocada a la religión y el hombre a la vida social y a la jubilación. Predomina más el compañerismo en pareja, besos abrazos y caricias.

Menos cantidad, más calidad

El sexólogo Alejandro Velarde no pone una edad fija para el mayor disfrute de la vida sexual, pero afirma que, con el paso de los años, tanto en el hombre como en la mujer, la capacidad cuantitativa de las relaciones sexuales tiende a disminuir, pero va aumentando la satisfacción y el placer.

A medida que avanza la edad, dice, las parejas pueden disfrutar más de su vida íntima. Si bien lo cuantitativo disminuye, lo cualitativo va mejorando porque la mujer después de los 30 a 35 años es más madura y deja de lado los mitos, apariencias y prejuicios.

“Una pareja joven puede tener relaciones todos los días, pero eso no significa que todas sean satisfactorias. En cambio, a los 50, pueden tener sexo una vez al mes, pero esa única vez será placentera para los dos”, subraya.

Tanto Velarde como Zabala coinciden en que después de la menopausia, las parejas gozan más de su sexualidad, porque ya no les preocupa el embarazo.

Aprender a dar

En criterio de la terapeuta sexual Tammy Nelson, autora del libro La nueva monogamia, el secreto para una vida sexual satisfactoria no es únicamente practicar las relaciones sexuales siempre que se quiera, sino es también aprender a darle a tu pareja lo que quiere.

2. Juventud. Para muchos jóvenes el sexo se vive, o se intenta vivir, de forma desenfrenada.

4. Madurez. No hay muchas preocupaciones y pueden disfrutar más de su intimidad sin ninguna preocupación.

Tags