Opinión

OPINIÓN

¿Nada de qué hablar?

El Deber Hace 7/7/2019 7:00:00 AM

Escucha esta nota aquí

Parece que la campaña electoral va como el país, de tumbo en tumbo; el partido de gobierno propone un tema de “no debate” y la oposición recoge precisamente el “no debate” y lo importante se deja de lado.

Veamos: Diego Ayo, en su paso por la vocería de CC, se refirió al uso de la ‘caja’ estatal en la campaña permanente y tiró una cifra a la que su organización política no llegaba : “ni a los 10 millones de dólares”, dijo, y de inmediato el vicepresidente salió de su largo ostracismo para distorsionar el tema y, a partir de ello, ese parece ser “el debate” (o sea, un no debate) en el que se metió un vocero de Demócratas para pedir a Mesa que “transparente” su presupuesto, dándole a García Linera la oportunidad de hablar de lo que no interesa, distrayendo el eje de campaña, posponiendo temas en los que el actual candidato de los Demócratas incluso hizo buena letra en el Senado Nacional.

Claro, el poder quiere distraer el debate central hablando de cuánto gasta Mesa y el propio Mesa se pasó varios días esquivando cifras, hasta que, al fin, el 5 de julio se supo que registró Bs 52,8 millones en el TSE, cuando pudo haberlo dicho el primer día y se ocupaba de temas como la deuda multilateral que creció un 72% en cuatro años, sin contar la deuda bilateral e interna, que creció de manera exponencial, o sobre hidrocarburos (ya que no tenemos un mar de gas y la producción decae); es imprescindible que se hable de ello porque el cuadro es crítico (el propio gobierno admite que las plantas trabajan con menos del 70% de su capacidad y que el tema es la producción).

Señores candidatos: seguimos gastando en importación de carburantes, sin saber cómo se hará para trabajar en exploración y explotación para revertir eso; cómo van a hacer para que vengan a invertir otros que no sean los que están; es decir, atraer capitales y abrir mercados nuevos.

Sería una buena oportunidad para saber cómo hacer para insertar al país en el sistema de comercio mundial de hidrocarburos; si se dice que tenemos tanto, como para “tirar caños y montar una planta licuefactora” con Perú, tenemos que tener gas primero y un plan para ver qué se hace con eso.

O podrían hablar en serio sobre educación, más allá del bono Juancito Pinto y debatir, por ejemplo, si el país seguirá fuera del mundo en las evaluaciones PISA. ¿Continuaremos dándole la espalda a las evaluaciones que nos permitirían medirnos con los mejores y no igualarnos a los peores?

¿No pueden hablar de Salud? Pero en serio, es decir, sobre los temas cotidianos, con las necesidades de la gente incluidas o sobre el SUS, que parece que dejó de ser de interés del gobierno, porque usó el tema para salir de alguno de sus problemas ocasionales (amenazó a la Gobernación de Santa Cruz hasta con juicios si no se adscribía y ahora logra los mecanismos para acordar con esta). Los candidatos pudieran hablar del tema de la salud de manera integral; cuántos médicos y enfermeras necesita el país para dar un servicio acorde con los estándares internacionales y distribuir responsabilidades como corresponde, en números reales, aunque eso implique que los Bs 6.000 millones que gastaron desde 2010, para “comunicación”, no puedan ser usados por ninguno de los gobiernos que vienen porque deberán ir donde corresponde, es decir, donde sean útiles (no es posible que se use, en algunos casos, casi el mismo monto en propaganda que en la inversión).

El narcotráfico es tema central y no se lo toca: en los últimos 2 años ya van 11 capos narcos detenidos en el país; eso muestra la presencia de organizaciones en Bolivia y no se debate como se debe. Mesa ensayó, en EL DEBER una idea general sobre el tema, pero no la instala como debate y el gobierno agradece de que nadie (Ortiz o Cárdenas tampoco) le “apreten el puchichi”. Me agradaría saber cómo la oposición va a evitar que el Gobierno distraiga el foco de atención del país electoral; para imponer temas, para que la candidatura de Morales se incomode. Hablen de democracia, señores, Morales no tiene vocación democrática y el país lo sabe. Háganle recuerdo a la gente que el presidente es candidato ilegal, hagan política como se debe. Eso de hablar de lo que no pesa también está de buen tamaño.