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“Arrancó el partido en Villa Ingenio”, señores y señoras, decía el relator, mientras la imagen de la televisión mostraba al árbitro del encuentro, Víctor Hugo Hurtado, dando el pitazo inicial del que, a la postre, sería el último partido que dirigió en su vida. Al minuto cuarenta y nueve se desplomó mientras arbitraba el encuentro entre Oriente Petrolero y Always Ready en el estadio municipal de El Alto.

El estadio municipal, ubicado en la Ciudad del Alto está a una altitud de 4.000 metros sobre el nivel del mar, ahí oficia de local el equipo de Always Ready, un plantel recién ascendido al fútbol profesional boliviano.

Viajar a lugar de gran altitud produce en algunos casos los siguientes síntomas: dificultad para dormir, mareo, fatiga, dolor de cabeza, inapetencia, náuseas y vómitos, dificultad respiratoria con esfuerzo entre otros. Eso mismo sienten los deportistas que van a realizar algún deporte en la altura con la única diferencia que no pueden tomar algunos de los medicamentos para controlar el efecto de la altura. Un estudio realizado por científicos italianos ha demostrado que la presión arterial se eleva progresivamente cuando la gente del llano asciende a las alturas.

Es evidente que jugar en la altura tiene muchas desventajas para los jugadores del llano y eso se ve reflejado en los resultados y también es cierto que cada equipo debe jugar en su lugar de origen, en su ciudad, en todo contrario se debería hacer campeonatos regionalizados, pero ese no es el punto.

Lo realmente necesario tomando en cuenta la diversa geografía del país, es exigir controles médicos semestrales no solo a los futbolistas, que supongo que se los hacen, se deberían generar las condiciones y obligaciones para que los árbitros y dirigentes que viajan con los plantes, los realicen.

En el fútbol todos quieren ganar, todos apuestan e invierten para ser campeones, pero no debemos olvidar que este deporte es un juego y, por lo tanto, antes de ganar, perder o empatar está preservar la vida de sus participantes.

Lamentamos el fallecimiento del señor Hurtado, mis condolencias a su familia y a todos los árbitros del país, ellos, que partido a partido, sufren en silencio los reclamos generalizados, ellos, que siempre son culpados por las derrotas. Ellos merecen mejores condiciones. Que esta lamentable tragedia sea el inicio de mayor apoyo hacia esos actores indispensables en el fútbol. Los árbitros.