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Nada halagüeñas son las cifras de que hayan perdido la vida 177 personas por causa de la inseguridad en las vías en Santa Cruz de la Sierra entre noviembre de 2017 y 2018, convirtiéndola en la ciudad con la tasa de mortalidad más alta en Bolivia. Según estadísticas de este año de la Organización Mundial de la Salud, cada año en el mundo fallecen 1,4 millones de habitantes por accidentes de tránsito, es decir, mueren cada día 3.800 personas, de ellas casi la mitad muere en las carreteras, el resto perece en las vías urbanas.

Los decesos debido a la inseguridad vial son la primera causa de muertes de personas entre 15 y 29 años, de las cuales de cuatro casos, tres son varones. De acuerdo a los informes de Tránsito, hace dos fines de semana hubo 49 hechos de tráfico en el departamento, de ellos tres con peatones fallecidos, atribuidos a la imprudencia de caminar sobre la calzada o por no portar casco de seguridad al viajar en moto.

A raíz del elevado número de desgracias, desde 2005 la Asamblea General de las Naciones Unidas, mediante la resolución 60/5, del 26 de octubre de 2005, invita a los estados miembros a celebrar el tercer domingo de noviembre el día mundial en recuerdo de las víctimas de los accidentes de tráfico, el cual este año cayó el 18 de noviembre.

Gracias a la labor de activistas que perdieron familiares en hechos de tráfico que han podido ser evitables, como la francesa afincada en España Jeanne Picard, la que comanda la Federación Iberoamericana de Asociaciones de Víctimas contra la Violencia Vial, o la boliviana radicada en Alemania Sofía Salek de Braun es que los estados han comenzado a tomar conciencia aprobando leyes duras contra los infractores de la seguridad vial.

En Bolivia, Salek es una impulsora de normas, es por ello que recientemente participó del taller organizado por el municipio cruceño, a la cabeza de la Secretaría de Movilidad Urbana, comandada por Rolando Ribera, que pretende reacondicionar y rediseñar sus vías para cambiar la preferencia de circulación, comenzando ahora por el peatón y los ciclistas.

Aportes

Para el experto en temas viales Javier Mendívil, la movilidad urbana en el mundo ahora piensa primero en el ser, es decir, en la persona o peatón, luego viene el ciclista, después está cualquier tipo de motorizado y luego sigue el mobiliario (las paradas). “En nuestra ciudad, las acciones son lentas, no llegan a contactar para hacer convenio con los interesados, en este caso con los gremiales o los empresarios del transporte público, pero es bueno para el bien colectivo confeccionar un plan de seguridad urbana vial”, agregó.

Rolando Ribera aseguró que la ciudad será preparada con infraestructura para dar prioridad al peatón, especialmente a niños, a personas de la tercera edad, a personas con capacidades diferentes y a ciclistas.

“Serán transformadas las aceras y las avenidas, además se administrará mejor el tráfico, pues en nuestra ciudad circulan 520.000 motorizados, que representan el 33% del parque automotor del país”, indicó Ribera, que adelantó que hasta diciembre estará listo el plan a diseño final por parte de la Corporación Andina de Fomento (CAF), donde se habla de acciones de corto, mediano y largo plazo.