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"Creemos que el tiempo de la subvención ha concluido", sentenció la ministra de de Desarrollo Productivo y Economía Plural, Verónica Ramos, al comunicar la medida. El Gobierno sostiene que la decisión no debe incrementar el precio del pan.

La autoridad explicó que la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa) continuará entregando a los panificadores el insumo, pero ahora a un costo similar al del mercado nacional, que se considera bajo.

"El abastecimiento se va a mantener en función a los canales que ha constituido Emapa, por eso van a recibir la harina de la forma en la que la han estado recibiendo. El precio retorna a niveles anteriores", explicó la ministra.   

Hasta antes de la medida, Emapa distribuía harina a 2.195 panificadores a un precio de 130 bolivianos por quintal, precio que en el mercado normal llega hasta los 280 bolivianos. Durante la pasada gestión se destinó 412 millones de bolivianos a la subvención.

El objetivo de entregar la harina de trigo a un precio menor era mantener el precio de la unidad del pan a 0,40 centavos. Ahora, la dirigencia del sector anunció públicamente que evaluará mantener o no ese costo.