China podría alinear dentro de poco una selección nacional compuesta casi por completo por futbolistas originarios del extranjero, luego de que las autoridades indicaran que no menos de nueve jugadores extranjeros estaban en proceso de nacionalización.

El miércoles, el atacante Elkeson, nacido en Brasil y nacionalizado chino, se convirtió en el primer jugador sin orígenes chinos en ser convocado con la selección, en un momento en el que el gigante asiático busca clasificarse para el Mundial.

El delantero de 30 años debería debutar en septiembre ante Maldivas en el clasificatorio para el Mundial-2022 de Catar. A su lado jugaría Nico Yennaris, un británico nacionalizado, aunque su madre es china.

"Queremos ir a Catar", declaró en la prensa nacional el presidente de la Federación China de Fútbol, Chen Xuyuan. "Los jugadores nacionalizados pueden aportar su ayuda para conseguir este objetivo a corto plazo de la selección nacional".

"Hasta ahora, los clubes han inscrito en la Federación nueve jugadores nacionalizados, con o sin orígenes chinos, algunos de los cuales están todavía en trámites de adquirir la nacionalidad", precisó.

Chen, que acaba de ser nombrado al frente del fútbol chino, añadió que más jugadores nacionalizados representarían al país en los clasificatorios para la Copa del Mundo.

 "Pero no será nunca una política a largo plazo de la Federación y el número (de jugadores involucrados) será muy limitado", aseguró en unas declaraciones recogidas por la agencia Xinhua.

 Varios atacantes brasileños que juegan en la primera división china serían algunos de los futbolistas en fase de nacionalización, al igual que el británico Tyias Browning.

Pero los aficionados de la selección están divididos. Algunos entienden que hay que darlo todo para ayudar al seleccionador, el italiano Marcello Lippi, a acceder a la fase final del torneo.

 Pero otros se sorprenden de que un país con 1.400 millones de habitantes no logre alinear a suficientes buenos jugadores.

 China solo se ha clasificado a un Mundial, en 2002, sin lograr marcar un solo gol. El presidente chino, Xi Jinping, sueña con hacer del país una nación importante en el fútbol mundial, pero por el momento figura en el 71º escalón del ránking FIFA.

Chen repitió que Pekín contaba todavía con organizar una Copa del Mundo pero no había decidido a qué edición presentar su candidatura.