A Julio Iglesias se le conocían ocho hijos. Pero ahora se comprueba la existencia de un noveno, un valenciano de 43 años, tal como ha confirmado ayer el Juzgado de Primera Instancia número 13 de Valencia. Tras 30 años de batallar en los juzgados, Javier Sánchez por fin ha logrado su objetivo y si desea también puede usar el apellido Iglesias.

Los tres primeros descendientes del artista (Chabeli, Julio José y Enrique) nacieron fruto de su matrimonio con Isabel Preysler, y otros cinco (Miguel Alejandro, Rodrigo, Victoria, Cristina y Guillermo) los ha tenido con su actual pareja, Miranda Rijnsburger, con quien se casó en agosto de 2010, tras 20 años de relación.

En 1991, Javier Sánchez y María Edite Santos, su madre, presentaron una primera demanda, en la que la artista portuguesa explicó que conoció a Iglesias en una discoteca de Sant Feliu de Guíxols (Girona) en 1975 y que luego mantuvieron relaciones sexuales durante varios días, fruto de las cuales nació Javier.

En un primer momento la justicia dio a su favor, pero después se retractó justificando que la negativa de Julio Iglesias a realizarse la prueba de paternidad no implicaba que fuera el padre biológico.

Sin embargo, en la nueva resolución, el juez considera que los indicios “son suficientes” para apreciar esa paternidad y cita como argumento para estimar la demanda la negativa del músico “a posibilitar la práctica de la prueba biológica” y los datos precisos que brindó Santos.

El abogado de Iglesias, Fernando Falomir, dijo que recurrirán la sentencia.