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Máxima presión sobre Arabia Saudí por la muerte del periodista Jamal Khashoggi. Turquía, Estados Unidos, el G-7, la Unión Europea y las Naciones Unidas demandaron al régimen encabezado por el rey saudí Salman bin Abdelaziz y el príncipe heredero, Mohamed bin Salman, que digan la verdad sobre la muerte del columnista del diario Washington Post.

El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, aumentó la presión sobre Arabia Saudí al revelar más detalles sobre el comando saudí enviado a Estambul hace tres semanas para asesinar al periodista opositor Jamal Khashoggi, un crimen que calificó como “premeditado”, “salvaje” y “político”.

Con muchos detalles, Erdogan trazó los pasos de los 15 saudíes enviados desde Riad el día antes y la misma mañana del 2 de octubre, hasta su encuentro con el periodista en el consulado saudí, aunque no aclaró qué ocurrió después.

Por eso, exigió a las autoridades saudíes esclarecer los detalles que faltan por saber, como el paradero del cadáver y el responsable que dio las órdenes para ejecutar esta operación en Estambul.

Erdogan confirmó también que las 18 personas detenidas en Arabia Saudí a raíz del escándalo eran los 15 integrantes del equipo enviado para el asesinato y tres funcionarios del consulado.

El presidente turco propuso que todos ellos fuesen extraditados a Turquía y juzgados en los tribunales turcos.

“Personalmente no tengo dudas respecto a la sinceridad del rey (saudí) Salmán bin Abdulaziz. Pero en una investigación tan crítica de un asesinato es muy importante que actúe una comisión realmente fuera de toda duda, imparcial y justa”, aseguró el presidente.

Erdogan confirmó las numerosas filtraciones hechas a la prensa turca y estadounidense en las últimas tres semanas, pero no aludió a las grabaciones que supuestamente existen del momento cuando el periodista fue asesinado en el consulado.

Tampoco mencionó al príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman, considerado como el “hombre fuerte” del país y a quien muchos analistas consideran el responsable del asesinato.

Según recordó Erdogan, Khashoggi acudió por primera vez al consulado el 28 de septiembre para solicitar unos documentos que necesitaba para casarse con su novia turca, Hatice Cengiz.

Ese día, el consulado le pidió que volviera la semana siguiente, mientras que el comando que iba a ejecutar el asesinato fue avisado sobre la visita de Khashoggi al consulado el 2 de octubre.

“Es decir, ahí empieza una planificación, un trabajo en una hoja de ruta”, destacó Erdogan.

El 1 de octubre, un día antes del asesinato, tres agentes saudíes llegaron en un avión de línea a Estambul mientras que otro equipo realizó trabajos de reconocimiento en el bosque de Belgrado y en la región de Yalova (ambos cerca de Estambul).

Un alto diplomático saudí fue el cerebro de la operación que terminó con la vida del periodista

Un alto cargo diplomático de Arabia Saudí en Estambul fue el cerebro de la operación en la que murió el periodista crítico saudí Jamal Khashoggi, informa un periódico turco, en una nueva filtración antes de que las autoridades de Turquía revelen sus conclusiones sobre lo ocurrido.

El representante sería un hombre de confianza del príncipe heredero, Mohamed bin Salman, hombre fuerte del país árabe.

Según el diario Sabah, un agregado diplomático que llevaba trabajando en Estambul desde 2015 fue el “cerebro” de la operación en la que fue asesinado el periodista.

Ese medio, cercano al Gobierno turco, señala que Ahmed Abdulah Al Muzaini, a quien define como jefe local de la inteligencia saudí, viajó a Riad el día 29 de septiembre y regresó el 1 de octubre, la víspera de la desaparición de Khashoggi tras entrar en el consulado saudí en Estambul.