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Continúa la confrontación entre la Iglesia y el Gobierno. Ayer, el presidente Evo Morales dio un ultimátum a los jerarcas de la curia nacional para que dé los nombres de las autoridades del Gobierno que están involucradas en el narcotráfico.

La exigencia del gobernante llegó dos días después de que la Conferencia Episcopal Boliviana difundiera la Carta Pastoral Pongo ante ti la vida o la muerte. El documento de 48 páginas indica que el negocio ilícito había penetrado estructuras del Estado.
“Estoy dando un ultimátum, esa conferencia que dé nombres, ¿quiénes son los narcotraficantes del Estado? ¿Es el presidente, vicepresidente, diputados o senadores? Que den nombres, que digan si son responsables con su discurso”, dijo Morales.

Según Erbol, el mandatario recordó que, en su momento, Estados Unidos también acusó al Gobierno boliviano de tener vínculos con el narcotráfico. "Hace tres o cuatro años, el Departamento de Estado de Estados Unidos dijo que el narcotráfico está en las máximas autoridades del gobierno nacional, tienen que ser  Evo Morales o el Álvaro García Linera. No es posible que nuestros padres, algunos, no son todos, coincidan con lo que dice el Departamento de Estado de Estados Unidos", sostuvo Morales.

Consultado al respecto, Edwin Bazán, vocero del arzobispado cruceño, explicó que debe esperar a hoy para que la Conferencia Episcopal Boliviana analice las declaraciones de Morales y una carta enviada por el ministro de Gobierno, Carlos Romero. “Toca esperar la respuesta de la Iglesia. No veo apuro en responderle al presidente”, dijo Bazán.

En la homilía de ayer, Sergio Gualberti, arzobispo de Santa Cruz, volvió a hablar de la carta de los obispos. Aseguró que la Iglesia siente la preocupación por el creciente narcotráfico y por el consumo de drogas, sobre todo de los jóvenes. Aseguró que por eso decidieron hacer una reflexión desde la fe, como un aporte “humilde, sincero y abierto al diálogo”, para que el pueblo tome conciencia de la gravedad de la situación.

“No tengamos miedo a mirarlo en la cara con sus causas y consecuencias nefandas en la vida de las personas, las familias y la sociedad, sacudámonos de nuestra pasividad y resignación y unámonos todas las fuerzas vivas de la sociedad para contrarrestarlo”, aseguró.
Desde el Domingo de Ramos, la Iglesia ha intensificado sus críticas hacia el Gobierno. Morales, por su parte, aseguró que se siente discriminado por los obispos y que informará de esto al papa Francisco, en una reunión que sostendrán en dos semanas