Todo un calvario. La modelo brasileña Najila Trindade relató la vida tortuosa que afronta después de acusar de supuesta violación (el 1 de junio) al delantero del PSG y de la selección nacional, Neymar Jr, antes del inicio de la Copa América que se cumplió en su país. El caso se tornó mediático y el nombre de la joven de 26 años fue conocido en todo el mundo.

Machismo, injusticia y prejuicios de la una mayoría de la sociedad brasileña, son las adversidades que encara, día a día, Trindade que concedió entrevista a UOL Esporte desde Bahía, ciudad donde se mudó junto a su hijo de siete años después de denunciar a la máxima estrella del fútbol brasileño por la supuesta agresión que vivió en Paris, en mayo.

“Muchas cosas a la vez, comencé a sufrir el 15 de mayo y después, todo en mi vida se vino abajo. Es como si un huracán hubiese pasado por mi cabeza. Pero hoy, estoy mejor en comparación con los días siguientes al macabro episodio en ese hotel en París", fueron las primeras palabras de la joven que se sometió terapia.

"Desde que sucedió todo esto, nadie se acercó para ayudarme. La forma en que están las cosas hoy claramente muestra esto. Todo el tiempo pido justicia solamente justicia (…) No he recibido apoyo en ningún momento, solo porque se trata de (Neymar) que es una celebridad y es muy rico (…). Es una circunstancia que me está asfixiando, y puedo decir que debe ser el mismo grito de ayuda sin eco de la mujer que está siendo violada (…)", se lamentó la brasileña.

Trindade recordó que "como estaba muy frágil, sin energía y muy medicada, no podía continuar mi lucha. Fue entonces cuando entraron personas en mi vida que no entienden lo que está sucediendo, sino que buscan el momento oportuno, por notoriedad o incluso para aprovecharse de alguna manera (…) Fui engañada por personas que solo querían aprovecharse de mi deplorable situación. Como consecuencia, estuve expuesta en los medios y todo el mundo tuvo acceso a mi intimidad (…)".

"No he salido mucho (…) Salí esta semana para ver algunas escuelas e inscribir a mi hijo, comprar uniformes, materiales de enseñanza, etc. Salgo a veces para ir al mercado. Algunas personas me reconocen, toman fotos, algo bastante invasivo, algunas se ríen, otras parecen indiferentes (…)", detalló acerca del presente que vive.

 

La brasileña sostuvo que busca rehacerse frente a la adversidad, aspecto muy difícil. "No es la primera vez que me destruyen el machismo y la injusticia. Esta vez tuvo un impacto mayor, pero tengo fe y espero que esta tormenta pase. (…) Antes que nada quiero sentirme viva de nuevo, encontrarme de nuevo porque en todo este fuego cruzado me perdí. Me fortalezco día tras día por mi hijo, porque sé que él me necesita y debo criarlo para que no sea en el futuro un hombre machista y violento, ya que lamentablemente no tiene en Brasil una buena referencia".