Mauricio Soria llegó en diciembre de 2018 a Oriente Petrolero con el reto de acabar con una sequía de éxitos deportivos del club, que data desde 2010. Lo hizo en un momento crítico porque la falta de títulos origina que cunda la desesperanza del hincha, que se muestra intolerantes e impaciente con directivos y con el entrenador de turno.

Ha pasado algo más de medio semestre que está al mando y la realidad no ha cambiado mucho porque el cuadro albiverde fue eliminado en la primera fase de la Copa Sudamericana por Águilas Doradas, de Colombia, y terminó séptimo en el primer torneo del año con 37 puntos en 26 fechas. De ahí es que continúan las presiones, aunque esta vez son más intensas porque a la falta de logros se suma una crisis institucional, que puede acabar el próximo 20 de julio cuando se elija a un nuevo directorio refinero.

Entre tanto, Soria confiesa que insistirá en armar un mejor equipo para el Clausura. Admite que no es fácil porque el club está limitado económicamente para fichar grandes figuras y dada la transición dirigencial hay temor para invertir.

De este y otros temas conversamos con el DT de Oriente. El cochabambino lanzó novedades. Habló de los refuerzos extranjeros que llegaron, de los jugadores nacionales que le interesan y anunció que cambiará de esquema táctico.

¿Cómo está el equipo de cara al debut en el Clausura?

Desde diciembre del año pasado quisimos armar un equipo importante, pero hasta el momento hemos conformado un plantel de acuerdo a lo permitido por el club. Incluso se quiso fichar a jugadores importantes del país, pero a veces no se puede porque pertenecen a otros clubes y así es difícil ponerse de acuerdo. También ocurre que cuando se habla con estos jugadores sus peticiones económicas se salen del presupuesto de Oriente Petrolero. Este inconveniente lo hemos tenido justo ahora para armar el equipo que jugará el Clausura.

¿El jugador nacional es más caro que el extranjero?

No solo el jugador nacional es caro, también los extranjeros y en algunos casos hay que decir que éstos llegan a un club generando gran expectativa, luego de ver su trayectoria mediante videos y datos estadísticos, y resulta que después no rinden como se esperaba de ellos.

Después tocaremos este tema, que ha originado polémica en el país. Volviendo al trabajo de pretemporada, ¿valió la pena entrenar en Jujuy?

Sí. Realmente, el lugar que elegimos para trabajar fue muy bueno. Hay que reconocer que las instalaciones del hotel Los Arcos en Perico son muy buenas, sobre todo los campos deportivos. Teníamos tres canchas en buen estado a nuestra disposición.

Además, esto les permitió jugar amistosos para ver a las nuevas incorporaciones

Sí, pero los pude ver muy poquito. Por ejemplo al argentino Nicolás Franco (delantero) lo tuve un día antes del primer amistoso y el brasileño Suelinton Nogueira (defensor) llegó un día antes del partido contra Gimnasia, por lo tanto no pudimos ni siquiera utilizarlo para ese partido. No hubo tiempo. Por eso digo que lo vimos poco porque entraron un rato en los segundos tiempos. Lo de Franco fue importante porque en cada amistoso marcó de a un gol.

¿Y el argentino Pablo Ruiz?

Está muy bien. Es un jugador muy interesante en el medio campo. Es un jugador que ofrece mucho sacrificio tanto para la marca como para atacar. Es un futbolista que siempre pisa el área rival. Es por eso que en su anterior equipo (Mitre, de Argentina) marcó siete goles. Es un volante con mucho oficio para defender y atacar.

¿Nogueira será el reemplazante de Raldes?

Claro. Esa es la idea, pero al que reemplazará es a su compatriota Raphael, que ocupaba el cupo de extranjeros. Por el cupo de Raldes hemos pedido que se contrate a otro central boliviano. Nosotros hemos pedido para lo que resta del año el fichaje de los tres nuevos extranjeros que ya están en el plantel, pero no hemos podido contratar a ningún jugador nacional de otros equipos. Sí hemos sumado a seis jugadores de las menores del club, que no son netamente juveniles porque todos jugaban en el equipo que participa en la Primera A de la asociación. Son jugadores interesantes, pero que están en los 22 y 23 años. Hay juveniles, pero no son todos.

¿Es buena o mala la decisión de que cada equipo pueda alinear hasta seis extranjeros entre los titulares?

Es buena y es mala. Como dicen, todo depende del cristal que se mire. Para algunos es una medida muy buena y para otros, no. Para algunos entrenadores puede ser buena y según los jugadores bolivianos que se tenga en una plantilla. El caso es que si yo tengo en mi plantel un buen número de jugadores buenos y valiosos no afecta tener seis extranjeros en un equipo. Siendo así uno puede hacer jugar a los que considero mejores. Esto pasó en el torneo anterior en el que hubo partidos que jugamos hasta con solo dos extranjeros, teniendo el resto a nuestra disposición…

¿Le sorprendió la decisión de Ronald Raldes, que dejó de jugar y ahora quiere postularse para ser presidente de Oriente Petrolero?

Sí, me sorprendió, pese a que ya me lo había anunciado. Intenté convencerlo para que siga jugando por lo menos hasta este nuevo semestre, pero al parecer ya tenía otras ideas para hacer. Lo que hice fue simplemente respetar su decisión. Me parece muy importante que un futbolista sea partícipe de una política que pueda llevar sus conocimientos como jugador profesional y como capitán de la selección al fútbol. Ahora, en lo que respecta a Oriente no me meto sobre quién puede o no ser el presidente de la institución.

Estando el plantel en Jujuy se conoció una carta en la que denunciaban que estaban sin ayuda y solos, ¿cambió ahora el panorama?

Fue una inquietud de todos, del cuerpo técnico y los mismos futbolistas. Faltaba que lleguen los refuerzos pedidos para completar el grupo y así poder hacer práctica de fútbol entre todos. Gracias a Dios esta inquietud fue bien recibida por los dirigentes y reaccionar rápido porque nos llegaron los jugadores que pedimos. Se mejoró en ese sentido, aunque lamentablemente por la coyuntura que atraviesa en estos momentos Oriente Petrolero no es favorable para el cuerpo técnico porque veo que no tienen un rumbo bien establecido como directiva, ya que hay un grupo de dirigente que está en transición para pasarle la posta a un nuevo directorio.

¿Los perjudica?

Por supuesto. No me meto en sus decisiones, pero a la hora de definir fichajes o habilitar jugadores, como ocurre ahora con los nacionales, se torna difícil. Los problemas del club afectan al equipo.

¿Hizo gestión para incorporar a su plantilla?

Lo hemos hecho desde diciembre del año pasado. En su momento fue muy difícil porque económicamente Oriente Petrolero no alcanza los niveles económicos que piden algunos futbolistas y así no se puede traer este tipo de jugadores al club. En otros casos, estos jugadores pertenecen a otros clubes del país y cuando uno los pide aparecen cláusulas de rescisión muy altas y Oriente no tiene para pagar. De todas maneras, el plantel de jugadores que tenemos tiene todo mi respaldo y estamos trabajando de la mejor manera para que ellos puedan rendir bien.

Tocando puntualmente jugadores que por ahí le interesan a Oriente uno podría especular con nombres que pueden llegar al club. Es el caso de Adrián Jusino (defensor), que no tuvo chances en Bolívar en el torneo Apertura; Leo Vaca (delantero) quedó libre tras desvincularse de Blooming y Hugo Rojas (delantero), quien estando en Sport Boys anunció que sueña con jugar en Oriente. ¿Podrían llegar estos jugadores?

Antes de que Jusino venga a Bolívar le habíamos hecho un seguimiento de lo que estaba haciendo en Estados Unidos. Por eso pienso que se aprovecharon de nosotros. Le hicimos una oferta económica y al parecer ésta fue usada para después irse a Bolívar. Y no es el único caso que evaluamos y que otros clubes se aprovecharon. Hay un montón de casos que gestionamos con los directivos Yimy Montaño, Carlos Pontons, Carlos Durán y Carlos Ribera, pero los jugadores usaron nuestra propuesta para terminar en otros equipos, aunque obviamente llevados por sus representantes, que son gente que ofrece a sus jugadores en muchos lugares.

Leo Vaca que dejó Blooming está libre, ¿es una opción?

Sí, pero hay que ver si económicamente es alcanzable. Lo mismo pasa con Hugo Rojas, que tiene una cláusula de rescisión de 300.000 dólares para poder salir de Sport Boys. Así es muy difícil. Tenemos una lista de muchos futbolistas que sí nos interesaron, como Jorge Flores (lateral), Diego Bejarano (lateral), Leonel Justiniano (volante), Cristian Machado (volante), William Álvarez (delantero), Ricardo Pedriel (delantero), Adrián Jusino (defensor), Jordy Candia (defensor) y José Sagredo (lateral) de los que me acuerdo. Todos han sido jugadores míos en la selección, menos Jusino. Con todos ellos se conversó, pero no se pudo. Hicimos todo lo que está a nuestro alcance y por eso armamos un equipo con los que pudieron llegar.

Tuvo un torneo Apertura complicado, con muchas críticas. Con ese antedecente, ¿cómo se perfila el panorama para el Clausura?

Antes hay que hablar lo que pasó el anterior semestre. Tuvimos que reordenar todo, desde el mismo plantel. Había problemas que nacían desde el camarín y gracias a Dios lo resolvimos, aunque hoy otra vez está complejo porque hay situaciones que complican y afectan como los problemas de la misma institución. De todas formas, hay que tratar de sobrellevarlo pese a que es un poco complejo porque nos ha costado rearmar el equipo para apuntar alto en lo que viene de la temporada. Ahora mismo tenemos la esperanza de que lleguen entre cuatro a cinco jugadores nacionales al plantel siempre y cuando éstos puedan cambiar de equipo en esta temporada. A eso se suma las dificultades que hay entre la dirigencia del club e incluso con el cuerpo técnico para consensuar el tema de traer refuerzos. De ahí es que sostengamos que lo que pasa en Oriente ahora es bien complejo.

En el Apertura utilizó el esquema táctico 3-5-2 para conformar su equipo, ¿lo mantendrá para el Clausura?

Cuando sea necesario claro que sí. Por ejemplo, ahora en los amistosos que hicimos cambiamos el sistema táctico, pero antes quiero referirme a una respuesta que recibí hace tiempo atrás del profesor Xabier Azkargorta (ex DT de la selección nacional), cuando le consulté por qué jugaba con línea de tres en el fondo. Me dio una respuesta contundente: “los centrales bolivianos son muy lentos”. Es una realidad y no podemos escaparle a ella. Por eso teniendo a un buen organizador defensivo como era Raldes, que podía sobrellevar a los otros centrales, lo elegimos para que pueda liderar desde esa zona. Y creo que lo hicimos bien porque también tuvimos una estructura ofensiva que en cada partido generaba entre 11 y 12 ocasiones de gol. En su momento tuvimos la mala suerte de que José Castillo haya sido expulsado y eso incidió porque su retorno no fue el mismo. La realidad es esa; se juega con línea de tres dependiendo de los jugadores que se tiene. No se arma un sistema táctico porque a un entrenador se le ocurre. Se arma según los elementos que se tenga en una plantilla. Ahora, por ejemplo, no tenemos un organizador desde la parte defensiva, por lo que nuestra esperanza es que lo haga Nogueira. He visto videos de él y creo que es un jugador interesante. De todas formas en este corto tiempo de trabajo hemos practicado otros sistemas tácticos, el 4-3-3 y el 4-4-1-1.

¿Le dará más protagonismo al medio campo?

Tenemos jugadores importantes en ese sector. Es el caso de Ruiz a quien considero un buen refuerzo. También tenemos jugadores por las bandas que son muy buenos y por eso vamos a tratar de ir por ahí.

¿Y de la selección que jugó la Copa América qué opina?

No hablo de la selección.

¿Y del debut contra Bolívar en La Paz, qué le parece?

Un lindo partido. Cuando era jugador lo disfrutaba porque enfrentaba a buenos rivales como lo será Bolívar con estadio lleno de gente. Hoy como entrenador también lo disfruto porque mi reto es hacer un planteamiento que pueda equiparar las fuerzas del rival en La Paz. Ojalá que los futbolistas también lo disfruten.