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Si bien el respeto al 21-F es la primera meta, la proximidad de las elecciones 2019 hace necesario que comencemos a organizarnos, para recuperar la verdadera democracia, la democracia de La Carta Democrática Interamericana. Norma supranacional que aprobaron por unanimidad, los políticos del continente el 2001, en la OEA. ¡Ya basta de cuentos chinos, con cartera democrática!

Tenemos que recuperar los derechos humanos, las libertades fundamentales y el Estado de derecho. Tenemos que recuperar las elecciones libres, el auténtico régimen plural de partidos y la separación e independencia de los poderes públicos. La aplicación plena de esta carta, es el antídoto contra las dictaduras militares de ayer, y las camufladas del socialismo siglo XXI de hoy. Para cumplir con esta segunda meta, planteo al país y a la clase política democrática la siguiente ruta:

1) Es necesario definir una nueva visión de país. El fracaso del populismo en el continente hace imprescindible comenzar un nuevo diseño, con el objetivo de sacarnos del Tercer Mundo, cosa que El Plan Cóndor y Foro de San Pablo no fueron capaces de hacer, en los últimos 50 años. En abril del 2016, publiqué en los medios nacionales e internacionales mi propia visión, con el título: Nueva visión para Bolivia. Recomiendo su lectura.

2) Es necesario definir una estructura política, que lleve adelante el proceso. Como decía el recordado senador Róger Pinto: “Las próximas elecciones no serán entre la derecha y la izquierda, serán entre la democracia y la dictadura”. Los demócratas nos tenemos que unir, para salvar al país de la tiranía cocalera, es un imperativo histórico insoslayable, que el pueblo exige.

3) Es necesario hacer elecciones primarias, entre todo el bloque democrático. Lógicamente me refiero a elecciones decentes, para elegir candidatos, no para meter de contrabando a los rechazados por el pueblo el 21-F.

4) Es necesario apelar a la conciencia de los financiadores, para que solo se apoye a los elegidos en nuestras elecciones primarias, respetando la voluntad popular.

Estas mis sugerencias para la alianza democrática, que tiene un serio compromiso con la historia, y futuro de Bolivia.