Pese a que Eduardo Villegas optó por meterlo a Alejandro Chumacero en el interior del mediocampo para que coopere más a Marcelo Martins, la selección no logró armar un circuito que le dé la posibilidad de controlar mejor la pelota en la zona media.

Más tardó en tenerla que en perderla. Esta situación provocó que Perú triangule mejor, ante la falta de una zona media boliviana que imponga oficio.

Chumacero era el llamado a ser el líder en esa parte de la cancha, por su experiencia, por su ida y vuelta y porque juega en un fútbol competitivo con el Puebla de México.

Nada de esto pasó. Algo pasa por la cabeza y el físico de este jugador nacional, que demuestra un bajo nivel no solo en los partidos contra Brasil y Perú en esta Copa América. Ya en los amistosos se mostró carente de las virtudes que le conocíamos.

Corre de un lado a otro sin éxito porque ni marca ni tampoco gesta jugada en ofensiva. Ayer era el jugador que debía salir en el segundo tiempo, pero sorpresivamente Eduardo Villegas prefirió sacar al mejor hombre del medio campo, que en ese momento era Fernando Saucedo, que se mostraba para salir jugando y cuando pudo se animó a llegar sobre zona rival, como ocurrió en el penal que después ejecutó Martins, pero el DT mantuvo al rubio volante paceño, que hasta el momento aporta muy poco desde donde se lo ponga.