A los nueve años, Kristina Pimenova, considerada por numerosos medios como "la niña más bella del mundo", ya posa para Armani y Roberto Cavalli, pero la pequeña de cara angelical ignora por completo su popularidad.

Kristina, hija del futbolista Ruslan Pimenova, "es una niña muy modesta, desconoce lo que es ser una estrella", explicó la madre de la joven modelo rusa, que empezó su carrera a los tres años y festeja este sábado su cumpleaños.

De grandes ojos azules, largos cabellos castaños y una sonrisa cautivadora, Kristina Pimenova cuenta con casi 2,5 millones de seguidores en Facebook y unos 500.000 más en Instagram.

Glikeria gestiona todas las cuentas de su hija en las redes sociales, donde sube casi diariamente sus mejores instantáneas.

Varios medios de comunicación extranjeros, como el británico Daily Mirror, ya la han consagrado como "la niña más bella del mundo".

Pero, aunque desfila para los grandes modistos, la pequeña "no escucha nunca la palabra "popularidad" respecto a ella". "Simplemente, no la empleamos en casa", afirma Glikeria

“Una niña como las demás”

Apasionada a la gimnasia artística, consagra entre 4 y 5 horas diarias a esta disciplina deportiva.

La pequeña, que se vuelve loca por la pizza margarita y las crepes, "tiene buen fondo físico y la gimnasia artística le gusta mucho. Es más que un pasatiempo", subraya su progenitora.

Cada día, la pequeña rusa se despierta a las 07:30 para ir al colegio. "Es una niña como las demás y estudia en una escuela de Moscú del todo común", según Glikeria, economista de formación, que abandonó su empleo tras el nacimiento de su hija.

Kristina tiene unos horarios muy cargados. Con las clases y los entrenamientos, la joven modelo llega a su casa hacia las 20:00, "a menudo más tarde", y sólo cuenta con un día descanso a la semana y un mes de vacaciones al año.

Y, cuando tiene tiempo libre, le encanta sumergirse en "Las aventuras de Alicia en el país de las maravillas", en "El Principito" o en los mitos de la Antigua Grecia, y monta películas con su iPhone.

"Sueña con convertirse en actriz o en directora", explica su madre.

"No pienso que su popularidad esté vinculada a su carrera de modelo", estima Glikeria, para quien "esto sólo se añade al gran interés que la gente le muestra desde su nacimiento".

La pequeña, nacida el 27 de diciembre de 2005 en Moscú, pasó sus primeros meses de vida en Francia, donde Ruslan Pimenov jugaba para el club FC Metz.

Cuando Glikeria salía a pasear con la pequeña, "la gente se acercaba a ellas y les hacían cumplidos todo el tiempo", asegura la madre.

"Kristina está dotada de una gran belleza interior. Quizás los otros la notan", estima su madre. "Y, además, tiene un rostro que mucha gente considera atractivo".