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Es un reto que para algunos será muy difícil de cumplir y para otros, es posible. La oposición camina por la misma vía, pero no tiene un conductor destacado ni menos aún que logre cohesionar al bloque. Por el momento hay ocho figuras opositoras —Samuel Doria Medina, Carlos Mesa, Jorge Quiroga, Rubén Costas, Víctor Hugo Cárdenas, Luis Revilla, Jaime Paz Zamora y Félix Patzi— que están contra el Movimiento Al Socialismo (MAS). Ninguno ha oficializado su candidatura, pero tampoco tienen la idea de unirse para enfrentar a Evo en 2019. 

Revilla se alejó del bloque G-5, que lo conforman Doria Medina, Costas, Quiroga, Mesa y Cárdenas. Él no quiere ser parte de una “juntucha” y busca consolidar su proyecto político a escala nacional. La idea es que su agrupación, Soberanía y Libertad (Sol.bo), se consolide y pueda ser parte de una “alternativa victoriosa”. 

“La única forma de derrotar al MAS en una futura elección es construir una alternativa política victoriosa, como no se ha hecho antes”, remarca Revilla, alcalde de la ciudad de La Paz. 

La posición del burgomaestre se produjo tras conocer el fallo del Tribunal Constitucional Plurinacional (TCP), que autoriza una cuarta postulación consecutiva de Evo Morales en 2019. Revilla se había hecho a un lado del bloque opositor hace un tiempo, aunque descartó acercamientos con el partido oficialista. 

Mientras, el G-5 emitió un pronunciamiento contra el dictamen del TCP, pero no encaró el reto de unirse para enfrentar a Evo Morales. Solo se limita a decir que empezará su travesía con la consigna del voto nulo para las elecciones judiciales de hoy.  

La idea de Samuel

Sin embargo, Doria Medina sugiere unir fuerzas sin hacer cálculos políticos, aunque está dispuesto a hacer frente a Morales en las calles, en las urnas, en la ciudad y en el campo. “Digo que hay otra Bolivia, una Bolivia llena de oportunidades y el primer paso para este abuso es votar nulo este 3 de diciembre. Y luego, unidad, unidad para recuperar la democracia”, convoca el empresario y jefe del opositor UN. 

Quiroga prefiere no hablar de candidaturas y se limita a cuestionar el fallo del TCP. Lo mismo piensa Mesa, que hace un tiempo dijo no estar dispuesto a ser candidato y ahora rival de Morales en 2019. El exvicepresidente Cárdenas también lo negó. 

Revilla no se decidió y ahora trabaja en su proyecto. Y solo Costas y Patzi están dispuestos para ser candidatos presidenciales en dos años. El gobernador de Santa Cruz señala que depende de la estructura de su partido ser presidenciable, pero cree que es capaz de alcanzar respaldo nacional. 

Por su parte, Patzi espera el 2018 para tomar una decisión oficial, aunque hace un tiempo dijo que él es el único que puede enfrentar al líder del MAS. 

Paz Zamora no quiere lanzarse al ruedo como la principal figura política, pero acepta ser parte de una cohesión política para luchar electoralmente contra Evo.

Según el análisis de Eduardo del Castillo, será muy difícil que la oposición una fuerzas para llegar a las elecciones de 2019. El analista señala que los líderes de oposición tienen una “ambición política individual. Aunque ahora se junten, será verlos unidos en 2019. Ya Luis Revilla dio una señal, se alejó de esa línea de políticos del pasado. Hay que esperar qué decide Rubén Costas, Carlos Mesa y Doria Medina, que pueden ser las piezas más importantes del bloque de oposición”. 

Evo ya lanzó el reto. Quiere una oposición unida que lo enfrente en las justas presidenciales. Las regiones trabajan en la unidad, solo depende del desprendimiento de los líderes de oposición.