Opinión

Intimidad en las urnas

Sebastián Crespo Postigo Sebastián Crespo Postigo Hace 9/27/2019 8:00:00 AM

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Es imprescindible entender que la situación política actual da hincapié a un sin fin de dudas, es el miedo de todos los bolivianos, específicamente de ese 51,3% (2.682.517 votos) que el 21 de febrero de 2016 votó no a la perpetuación del poder del oficialismo.

Es este miedo que hoy a menos de un mes de elecciones generales, nos mueve día a día en la lucha por hacer respetar nuestro voto, nuestra decisión. Sin duda alguna, estoy seguro que somos más que esa gran cifra pero la coyuntura política no favorece al elector.

No hay parcialidad, menos aún credibilidad sobre el manejo y transparencia que tendrá el Tribunal Electoral sobre los datos en las elecciones, porque prácticamente la legitimidad que tiene es nula. Inocentes las personas que en su lucha de admirable voluntad y coraje por el 21F, no creen que el oficialismo llegará con todo el control y arriesgará todo para ir a unas elecciones nacionales para no salir de su borrachera de poder .

Hoy más que nunca Bolivia necesita de las plataformas, de la ciudadanía, de los partidos políticos y recalco en esto, Bolivia necesita de tu voluntad. Dependerá de ese día el futuro de este país.

Nuestra intimidad en las urnas, se basará en el control electoral en las miles de mesas, organizarnos es nuestro deber, porque vivir con miedo ya no tiene que ser una opción.

Un caso muy llamativo del control electoral es uno que se dio en Argentina con la campa- ña “Voluntarios” (De Narváez, Argentina 2009) y me permito parafrasear algo que es esencial en estos momentos: “A mí me parece una tristeza que tengamos que vivir así en nuestro país y que no hagamos nada para cambiarlo, que nos roban el auto, el celular, la casa, ¿Quieren salir del lugar donde estamos? Que no nos roben los votos. ¿Quién los cuenta siempre? Los cuentan ellos, siempre los mismos.

Contemos los votos. Les pido un día cada 5 años para estar ahí, para que ellos respeten nuestra voluntad de cambio.

No alcanza con votar, tenemos que estar ahí. Podemos cambiar Bolivia en un día, el día que fuimos a contar nuestros votos, soñar es real, el no querer cumplir con nuestros sueños, eso es irreal. Contemos los votos, piensenlo, si vamos, cambia todo.

El cambio comienza en un dia”.

Esas elecciones miles de voluntarios salieron con o sin un partido pero a realizar esta admirable labor cívica, que va más allá de solo votar y controlar, esto significa en la mínima acción el respeto a la voluntad del soberano, de la democracia y del Estado de Derecho.

Eso es lo que debemos buscar, en la intimidad de las urnas, ser nosotros y no ellos los que tomen el control.

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