Escucha esta nota aquí

El gobernador Rubén Costas remarcó ayer la urgencia de retomar el liderazgo que en un momento asumió la región en la lucha autonómica y dejar de lado el cálculo político.

En su criterio, se tiene que trabajar en fortalecer la unidad de las instituciones para resolver problemas urgentes, como los ocurridos recientemente con los incendios en la Chiquitania.

“A veces nos hemos sentido huérfanos en situaciones que son alarmantes, y también no se ha visto reflejado el apoyo de cierta institucionalidad. Debemos tener un norte, un embanderamiento nuevamente”, dijo Costas en una entrevista en EL DEBER Radio.

Costas ve necesario despojarse de intereses, para encarar a esa Santa Cruz del siglo XXI, y trabajar por el bien mayor y darle la prosperidad a una ciudad y un departamento saludable.

“Dejemos los intereses personales, los cálculos políticos, -o que existan, porque estamos en democracia-, pero que tengamos un norte, un rumbo, eso fue lo que pasó a partir del 2000, y eso hay que retomarlo”.

En el programa Usted Elige dijo que cuando suceden emergencias, como la que ocurrió en la Chiquitania, hay dos clases de autoridades, de servidores públicos o de políticos: “Los que nos metemos a trabajar de lleno en estas situaciones de desastre o en las situaciones cotidianas; y los otros que prefieren hacer algo de show, de llevar agua para su molino”.

Expresó que en “esta lucha medioambiental siente ausentismo de muchas instituciones”, no solo de Santa Cruz.

Indicó que lo que sucede en el tema medioambiental pasa también en lo político y otros ámbitos, pero que cualquier división favorece al MAS. Recordó que en los cabildos y el movimiento que se inició a partir del 2000, el recorrido del pueblo cruceño tuvo el embanderamiento con el tema de las autonomías.

“Era la búsqueda de un manifiesto que en 2004 lleva por delante asumir un rol protagónico en Bolivia desde Santa Cruz, y es lo que se viene reclamando”.

Indicó que hay una nueva Santa Cruz y tiene que darse un traslado de poder, por eso es importante la federalización de la autonomía, que permita la búsqueda de un acuerdo nacional para que se defina el tema de competencias y de recursos.

La Iglesia

El arzobispo de Santa Cruz, Sergio Gualberti, también manifestó la preocupación por la falta de coordinación, y lo expresó durante la celebración del tedeum ecumé- nico por los 209 años del grito de independencia de Santa Cruz, donde estuvieron las principales autoridades.

“Este año celebramos nuestras efemérides en un momento difícil por nuestro departamento y nuestra ciudad: por un lado, el clima de incertidumbre y tensión por la campaña electoral y, por el otro, los incendios en la Chiquitania.

Sufrimos y oramos por la pérdida de vidas humanas, los pueblos indígenas que han perdido todo, las heridas a nuestra casa común, la contaminación del aire y el agua, y la devastación de varias especies de la flora y la fauna”.

Gualberti dijo que se ha visto la necesidad “de contar con un sistema eficiente de prevención de desastres, de normativa legal, de medios y estructuras para la defensa civil y de la coordinación más fluida entre los distintos niveles del Estado”.

También dijo que “no faltan las sombras de los que anteponen sus intereses económicos o políticos al cuidado de la casa común y al respeto de los derechos de los pueblos indígenas. Santa Cruz no necesita divisiones, sino comunión de intentos y esfuerzos para construir ‘la casa sobre la roca’ para todos sus habitantes”.

Visión de los analistas

En criterio de José Luis Santistevan, en los últimos diez años, producto de una bonanza económica, se ha avanzado en el modelo de desarrollo productivo cruceño. Considera que “en términos económicos y demográficos, Santa Cruz es la primera potencia interna de Bolivia. Pero cuando uno mira el liderazgo político, este es el momento de mayor crisis en gobiernos democráticos, porque ese liderazgo que se inició en 2003 y 2005 ha llegado a su fin”.

Insiste en que no se ha podido consolidar partidos políticos ni agrupaciones que graviten a escala nacional. A juicio de Santistevan, “hay un debilitamiento de las instituciones corporativas que están siendo interpeladas internamente por la ciudadanía, por su cercanía con un Gobierno que ha desinstitucionalizado el Estado”. Destaca el rol que está jugando el actual presidente del Comité pro Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, que ha permitido la participación de otros sectores y muestra un liderazgo cívico institucional emergente.

“Las instituciones tendrán que alinearse gradualmente a esa nueva política cívica”, agregó. Sostiene que las candidaturas parlamentarias muestran renovación, con la participación de jóvenes.

“Hay que pasar del poder regional al poder nacional, y eso tiene que ser con renovación de nuevos líderes”, enfatizó. Considera que Santa Cruz planteó una nueva forma de administración del Estado, con las autonomías, y ahora la historia, otra vez, nos pone en un momento en que los cruceños debemos salir a preservar los principios básicos de la democracia y respeto al sufragio. Santistevan es optimista en manifestar que el Cabildo del 4 de octubre marcará una nueva agenda que encabezará el liderazgo cruceño.

Por su lado, el ex presidente cívico Germán Antelo cree que los liderazgos políticos que asumieron el mandato que surgió de los cabildos deberían liderar las luchas de los departamentos. “Lastimosamente ese ímpetu del mandato se lo dejó de lado y los liderazgos que creamos (parlamentarios), que eran los que iban a elaborar los planteamientos, las líneas en base a las necesidades de la gente y crear las leyes que beneficien al ciudadano, tampoco sucedió y no

asumieron ese compromiso”. Según Antelo, no hubo una comprensión real de lo que se consiguió y eso desincentivó esta lucha.

“Ahora Santa Cruz y el país entero necesitan, lo que llamo, rebelión autonómica; es decir, asumir de nuevo esta conciencia y exigir la capacidad de cada uno de los municipios y gobiernos departamentales de que la única manera que tengamos mejores días es cuando aquellas personas que elijamos para concejales y asambleístas vayan a responder a los intereses de los ciudadanos, no para ser los levantamanos de las autoridades de turno en los tres niveles de gobierno”, enfatizó.

El presidente cívico, Luis Fernando Camacho, dijo que en esta emergencia en la Chiquitania, el Comité ha sido la institución que más ha aportado con la ayuda que ha dado el pueblo.

Además, dijo que los secretarios del gobierno departamental participaron de las reuniones donde se definió que sea la Gobernación la que indique las directrices de dónde se destina el apoyo, para hacerlo efectivo.

Para Camacho, no hay crisis de liderazgo y una muestra de ello será este nuevo proceso eleccionario, en el que se ve gente joven en todas las listas.

“El líder no es el que quiere aparecer y someter al resto; liderazgo en Santa Cruz hay muchos, nosotros vamos a seguir en la lucha, vamos a seguir aportando, vamos a seguir trabajando con la juventud, que es la que debe formar parte de la nueva Bolivia, de la nueva Santa Cruz, de los nuevos escenarios”.

Camacho sostiene que no se puede hablar de un proceso autonómico cuando no se ha podido concretar ese proceso. “Si fuéramos autónomos, no tuviéramos avasallamientos.

Lo que sí tenemos, es un buen inicio de un papel que está contemplado con el nombre, y eso es lo que tenemos que hacer crecer, tenemos que hacer generar el proceso, llámese autonomía, pacto fiscal, como quieran.

Es necesario que nosotros los cruceños podamos tener en cuenta, y el pueblo boliviano, que el Gobierno nos castró la autonomía y hay que seguir luchando por ello”.

Los sectores

El sector empresarial no comparte con Costas el hecho de que las instituciones no hayan acompañado la emergencia que se vive en la Chiquitania. Julio Kempff dijo que su sector ha estado apoyando, solo que lo ha hecho de forma silenciosa, “sin hacer show, sin hacer bulla.

Desde el primer instante ha estado muy activo, porque una enorme cantidad de empresas de forma individual y gremios empresariales ha trabajado en conseguir apoyo directo, efectivo para llevar ayuda”.

Stello Cochamanidis, presidente de la Federación de Fraternidades Cruceñas, también cree que el criterio de Costas se debe referir al inicio, cuando hubo una falta de coordinación entre toda la institucionalidad y los niveles de gobierno.

Pero luego hubo una junta institucional en el Comité pro Santa Cruz donde estuvieron representantes de la Gobernación, Alcaldía y sectores afines. Como delegado del Comité en este tema, dijo que se ha recibido las donaciones y se ha derivado a los pueblos de forma coordinada.