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Como una manera de apoyar a los productores ganaderos de la zona de la Chiquitania, cuya actividad está siendo duramente golpeada por los incendios y la extrema sequía, la jornada de este jueves, cañicultores y el Ingenio Azucarero Guabirá (IAG) se unieron para enviar bagazo y melaza para el ganado bovino afectado, además de alimentos y equipos de protección para quienes combaten el fuego de manera voluntaria en la zona.

En total se entregó alrededor de 480 toneladas de bagazo hidrolizado, subproducto de la caña de azúcar que junto a la melaza actúan como suplemento alimenticio para el ganado, ante la falta de pasturas.

“En coordinación con los ganaderos de la Chiquitania y otras organizaciones productivas, el ingenio Guabirá decidió enviar un promedio de 40 toneladas de bagazo para cada una de las 12 asociaciones de productores de la zona afectada por los desastres que están ocasionando el fuego y la sequía”, explicó Mariano Aguilera, presidente del IAG.

El ejecutivo, además informó que, en coordinación con los cañeros de Guabirá, se está enviando un lote de equipos de protección consistente en guantes, máscaras, botas, ropa de trabajo y algunas herramientas, además de agua, azúcar, arroz y otros víveres, para quienes están sofocando las llamas en la Chiquitania, a lo que se suman turriles y tanques para el almacenaje y traslado de agua.

De su lado, Oscar Ciro Pereyra y Oscar Mario Justiniano, presidente de Fegasacruz y vicepresidente de la CAO, respectivamente, coincidieron que esta ayuda será de gran valía para el sector ganadero del este del departamento, sector al que calificaron como el más golpeado por estos desastres naturales.

Por su parte, Adrián Añez, en representación del bloque ganadero chiquitano, expresó que la situación en la zona es tan insostenible, que ninguna ayuda se hace suficiente para mitigar los efectos negativos de los incendios y la sequía.

La ayuda está dirigida a los ganaderos de la Chiquitania. 
La ayuda aliviará la falta de agua y alimentos de los aminales. 

Del envío.

Según cálculos de los productores, las cerca de 500 toneladas de bagazo hidrolizado, podrían sostener por unos 30 días alrededor de 2.000 cabezas de ganado, cuyo promedio de consumo es de 10 kilogramos por día.

Según Añez, los efectos de la llovizna que cayó esta semana en la zona este, no ha tenido repercusiones de consideración para la recuperación de pasturas y cree que “lo peor de este desastre aún no se ha visto, porque los animales están sin fuerzas para buscar alimento y esto incidirá en la pérdida de más reses”.

Los directivos de Guabirá también enviaron otros insumos como ayuda.