Opinión

Te queremos verde y blanco Santa Cruz

Alberto Rocha Roca Hace 9/27/2019 8:00:00 AM

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Este martes 24 de septiembre, recordamos con angustia y fortaleza nuestro aniversario por la gesta libertaria. No podemos ser indiferentes de habernos visto mermados tanto del verdor característico de nuestro Departamento como del color blanco que representa la pureza, no solo del aire sino también del carácter sin afán de suntuosidad.

El daño está hecho aunque exista la tozudez de no declararse formalmente desastre nacional. Ante este panorama desolador, rodeados de cenizas y de árboles humeantes que disminuyen nuestra vitalidad, es momento de construir otro destino.

Todos los bolivianos merecemos mejor trato. Basta ya de tanta impostura, cinismo, hipocresía, dobles discursos, egolatría y reformas que no transforman nada; y, únicamente implican: distracción, egocentrismo, depredación, destrucción e idolatría (agigantamiento del Estado, ensalzando y saciando la gula del Leviatán, cual si fuese un dios, que a nombre de él se despliega el abuso de poder en todas sus manifestaciones), afectando a las libertades individuales. Toda verdadera transformación no es externa sino interna.

Todo cambio externo (de fachada) es simple reforma mientras que el cambio interno es verdaderamente capaz de producir transformación. El verdadero cambio es a través de una regeneración, por ende amerita una regeneración social, no solo de la clase política sino de todos nosotros. Debemos con convicción evitar la pereza, envidia, avaricia, angurria, codicia y la instauración de regímenes violentos y dictatoriales, clientelismo, corrupción y perversión.

Es menester instruirnos, educarnos con calidad y excelencia en un mundo cambiante sin ser unos miserables engreídos petulantes, estar cada vez más y mejor informados, desarrollar la capacidad de discernimiento y de selección, valorando cada individuo su propia condición de prócer mientras dure su existencia temporal, defendiendo y pregonando con valentía y sentido común, las libertades individuales, la integridad y la honestidad.

Todo ello se resume, haciendo efectivas aquellas estrofas de nuestro Himno Cruceño: “Siempre libres cruceños, seamos, cual lo son nuestras aves y flores, y sepamos vencer los rigores del que intente a la Patria oprimir”.