Robert Blanco fue el directivo que acompañó a la selección nacional durante su periplo en Cuenca para jugar ante Ecuador. Más allá de la derrota, el vicepresidente de la FBF destacó el comportamiento del plantel, el trabajo del cuerpo técnico y el desempeño durante el partido. Pero, además, dijo que conversó con algunos futbolistas que remarcaron la dinámica impuesta. “Los jugadores decían, queremos ver si aguantarán este ritmo en La Paz”.

Bolivia cayó por 3-0 en Cuenca, pese a que generó siete jugadas claras de gol. El directivo no se quedó con el resultado, sino con el desempeño y el trabajo que siguió de cerca. “Sinceramente les digo que da para soñar y los jugadores lo han entendido así. Le pido a la opinión pública, a los periodistas y a la misma gente de Bolivia que apoyemos a esta selección y a este cuerpo técnico para conseguir el objetivo que todos nos hemos trazado, de llegar a un Mundial”.

Está previsto que en los próximos días el técnico le presente al comité ejecutivo, que preside César Salinas, el plan de 2020 en el que se contempla varios microciclos antes de encarar las próximas eliminatorias. “Hemos hablado con Farías y ha visto por conveniente hablar con los clubes y sus cuerpos técnicos para que lo apoyen, para luego decidir en conjunto, los 14 clubes y las nueve asociaciones. Esperemos que sea la puntada inicial en esta nueva etapa”.

El directivo estuvo en permanente contacto con Farías que le reveló que antes de dirigir a la selección, esperaba jugar al menos 22 partidos desde las últimas eliminatorias hasta el inicio de las de marzo. “Hasta ahora ya van 18 y estamos seguro que vamos a tener más de ese número”, cerró el directivo que se mostró optimista. “Con solo 10 días de trabajo no es fácil. Farías no es un mago”.