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Óscar Rojas Aponte (38), el hombre hallado sin vida en San José de Chiquitos el fin de semana no era un bombero como se había especulado, sino un explorador de madera que murió por falta de agua y alimentos. Así lo confirmaron este jueves por la noche su padre Noel Rojas y su hermano José Antonio, en contacto con EL DEBER.

Óscar salió de su natal Roboré el 11 de septiembre para trabajar como explorador de madera en San Juan de Chiquitos, distante a 65 kilómetros al noreste de San José, donde se internó en bosque ‘virgen’ en busca de árboles y perdió la vida, según el testimonio de su padre. “Le hicimos la autopsia, por falta de agua falleció él, le dio como un infarto. Por sed, porque donde lo encontraron estaba desnudo y se fatigó por la falta de agua”, manifestó el padre del fallecido en un contacto telefónico desde Roboré.

Posteriormente, con apoyo de la Policía y otros exploradores de madera fue encontrado tendido en el suelo y sin vida. El cuerpo fue trasladado a San José de Chiquitos para su respectiva autopsia y luego a Roboré, para su sepultura.

Su hermano José Antonio contó que el cuerpo sin vida fue hallado el sábado 21 de septiembre y se tardó varios días en sacarlo hasta San José. El campamento de los madereros estaba a 50 kilómetros de San Juan de Chiquitos y el cuerpo del infortunado fue encontrado cerca a ese lugar.

“El médico me dijo que mi hermano murió deshidratado, porque no aguantó, no tenía agua y no tenía qué comer. Encima el sol y la sofocación”, contó José Antonio, a tiempo de agregar que su hermano trabajaba para M. C., a quien denuncia de no dar la cara a la familia sobre las condiciones en las que ingresó a trabajar al bosque.

El cuerpo empezó a descomponerse por los días que estuvo desaparecido y ya no fue posible realizar su velorio, lamenta la familia.

El hombre fue enterrado el miércoles por la noche, pocas horas después de ser llevado a Roboré. Dejó cuatro hijos en la orfandad.