Escucha esta nota aquí

El presidente Evo Morales señaló en la asamblea de la ONU que la Corte Internacional de Justicia (CIJ) no ha cerrado el diálogo respecto al mar, por lo cual pidió al organismo que exija que las negociaciones de “buena fe” deben llevarse adelante. Su declaración provocó críticas de autoridades chilenas, así como de la Iglesia y la oposición, en Bolivia.

El canciller chileno, Teodoro Ribera, aseveró que su país tiene al derecho de su lado, porque el Tratado de 1904 y una sentencia de La Haya establecen las fronteras entre ambas naciones, y que el fallo de 2018 desestimó completamente la obligación a negociar.

“Yo me imagino que serán otras las razones por las cuáles el presidente de Bolivia insiste en algo que majaderamente no tiene sustento”, dijo Ribera, según Emol. El canciller acotó que esas razones pueden ser de carácter político.

Su antecesor, Heraldo Muñoz calificó de “patética” la intervención de Morales. En su cuenta de Twitter sostuvo que la demanda marítima de Bolivia ante La Haya fue fallida y un desastre, reportó Erbol.

“Un Gobierno serio habría pedido renuncia de ministros y devolución de plata a abogados contratados ante tamaño desastre”, señaló el excanciller.

En la misma línea el diputado de Unión Demócrata Independiente, Guillermo Ramírez, afirmó que “siempre es lo mismo, a esta altura ya es una majadería, por lo mismo, no creo que valga la pena contestar”, mientras que su colega Sebastián Torrealba apuntó que “es evidente que está en campaña. Estamos acostumbrados a estas declaraciones, no es nada nuevo, por lo tanto, no vale la pena hablar más sobre él”.

En Bolivia, la Iglesia católica manifestó una posición crítica. Para el arzobispo de Sucre, Jesús Juárez, el presidente con su declaración tiene un propósito específico. “Hablar del mar en estos momentos, del diálogo con Chile y de que hemos vencido los incendios, creo que es desviar un poco la atención sobre el tema principal que tiene Bolivia que son las elecciones”, aseveró.

Juárez recalcó que esas declaraciones no corresponden a la realidad, como tampoco las realizadas por Morales, sobre el caso de los incendios en la Chiquitania.

El diputado opositor Gonzalo Barrientos coincidió en que lo que hizo Morales fue tratar de distraer. “Semejante tragedia que se ha generado por este incendio por el decreto que él mismo firmó”.

Manifestó que la posición de su partido es que no se utilice políticamente este tema, “no usarlo en función a los intereses del oficialismo. El propio presidente nos llevó a un gran fracaso, porque perdimos la demanda presentada, y ahora vamos a recibir otra mala noticia relacionada con las aguas del Silala”, dijo.

Por su parte, el ministro de Comunicación, Manuel Canelas, en un encuentro con periodistas, defendió al mandatario.

“Nosotros no vamos a dejar de expresar nuestra posición al tema del mar en todos los foros internacionales que podemos estar después. El presidente hizo un relato detallado de la situación que tenemos en Bolivia con los cambios de la última década”, remarcó la autoridad gubernamental.