El volante ofensivo de Blooming, Rafinha, confesó a su salida de la clínica que la pasó mal luego de enterarse de la grave lesión que sufrió en el partido de la academia ante Nacional Potosí (4-0) el sábado en el Tahuichi. Marco Andia, del equipo potosino, dejó al brasileño con el tobillo salido de su lugar, el peroné fracturado en cinco partes y el ligamento deltoideo destruido tras una entrada fuerte desde atrás.

“Lloré mucho por la lesión, no creía que eso pasó conmigo. El lance estaba 4 a 0 y yo de espaldas al arco del adversario, entonces eso me tiene un poco enojado, pero ya pasó y ahora quiero pensar en mi recuperación”, dijo el jugador a medios cruceños a su salida del centro de salud.

Rafinha informó que el miércoles comenzará con fisioterapia como parte del plan de recuperación encomendado por los médicos. El brasileño agradeció a la dirigencia de la institución celeste por el apoyo brindado y a la hinchada por el aliento permanente en estos momentos complicados de su carrera.

“Quería seguir jugando, pero no se podrá; sin embargo, confío mucho en los compañeros y en el cuerpo técnico, por lo que tengo la certeza que vamos a conseguir el objetivo, que es la clasificación a una copa internacional”, señaló.

La lesión le llega a Rafinha en un gran momento de su carrera con la camiseta de Blooming. Era titular en el esquema de Erwin Sánchez y determinante en muchos partidos de este Clausura.