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Dos adolescentes, que fueron abusadas por un joven de 22 años, ahora permanecen bajo tratamientos especiales y con cuidados intensivos, luego de que se descubriera que como consecuencia del abuso al que fueron sometidas ambas se contagiaron de sífilis, una enfermedad de transmisión sexual que si no es tratada a tiempo puede provocar parálisis del cuerpo, entumecimiento muscular, ceguera, demencia e incluso la muerte.

De acuerdo con las investigaciones que lleva adelante la Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia (Felcv) y la Fiscalía, todo sucedió en un inmueble ubicado en inmediaciones del kilómetro 9 de la doble vía a La Guardia.

Los datos que manejan las autoridades y que se reflejan en los informes que están dentro del expediente del proceso indican que los abusos a las menores venían sucediendo hace poco más de tres meses.

El acusado es un joven de 22 años, que sedujo a la menor de 16 años para mantener relaciones sexuales, ya que la adolescente indicó que el abusador era su enamorado. Debido a la diferencia de edades, la Fiscalía imputó en contra del sujeto el delito de estupro.

Esta relación que mantenía el sujeto con la adolescente fue de conocimiento de los familiares de la muchacha, cuando su hermana de 14 años le contó a su madre que había sido violada por el hombre en una de las tantas visitas que él hacía a su casa.

La progenitora al enterarse de esta situación hizo la denuncia a la Policía y los investigadores detuvieron al sindicado, que a principios de esta semana fue enviado preventivamente al penal de Palmasola por el juez Alberto Zeballos.

El procesado en su defensa dijo que mantenía relaciones sexuales consentidas con las hermanas, aunque la adolescente de 14 años señaló que fue forzada.

El descubrimiento

Durante el apoyo interdisciplinario que realizó la Defensoría de la Niñez y Adolescencia del municipio de La Guardia, se descubrió que las hermanas habían sido contagiadas de sífilis, enfermedad de transmisión sexual, que en sus casos está en una fase avanzada.

Debido a esto las muchachas fueron internadas en un centro médico de la comuna guardieña, donde están recibiendo atención adecuada para eliminar el mal que tienen, bajo el resguardo tanto de los funcionarios de la Defensoría como de los fiscales que resguardan la identidad de las víctimas del abusos sexual.