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Turquía anunció el lunes que "comparte el sufrimiento de los hijos y nietos" de los armenios muertos bajo el Imperio otomano durante la Primera Guerra Mundial, y les expresó sus "condolencias".

Turquía y Armenia, dos países vecinos que no tienen relaciones diplomáticas, deben "curar sus heridas" y "restablecer sus relaciones humanas", agregó la oficina del primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, en un comunicado.

Este comunicado se divulga pocos días antes de las conmemoraciones del centenario de estos acontecimientos, y no va más allá de las inéditas "condolencias" ya presentadas el año pasado por Ankara a los descendientes de las víctimas.

Para los armenios, el 24 de abril de 1915 supone el inicio de las detenciones y deportaciones masivas que costaron la vida a un millón y medio de sus conciudadanos, en el marco de una campaña de sistemática eliminación, que califican de "genocidio".

Turquía rechaza categóricamente este término, reconocido por varios países, y denuncia a quienes lo utilizan. Alude, en cambio, a "matanzas mutuas" en un imperio que estaba a punto de estallar.