El ministro de Gobierno, Carlos Romero, afirmó este miércoles que los disturbios ocurridos el martes en la noche en el Cambódromo, en el cierre de campaña del MAS, fueron planificadas e involucró a cívicos, y partidos de oposición. Los sectores aludidos negaron las acusaciones y hasta mandaron al ministro a “lavarse la boca” antes de hacer nombrarlos.

“Se hizo convocatoria a través de redes sociales. Lo que en tipificación jurídico penal se denomina instigación pública a delinquir. Se convoca a la población cruceña a atacar el cierre de campaña del MAS. Sorprendentemente se encuentra en los celulares de estas personas (los detenidos) se encontraron convocatorias del partido Bolivia Dice No”, afirmó Romero en una conferencia de prensa en la que mostró fotografías de los detenidos y sus supuestos vínculos.

Romero aseguró que los enfrentamientos entre la Policía y jóvenes activistas y de la Unión Juvenil Cruceñista (UJC) fueron promovidos mediante las redes por instrucción del Comité Cívico de Santa Cruz y militantes de BDN, del candidato a la presidencia Oscar Ortiz.

Señaló que la Policía tuvo conocimiento de esas acciones gracias a unos audios filtrados por personas vinculadas a la Gobernación de Santa Cruz, aliada de BDN. Dijo que en esos audios se escucha que se los obligó a concentrarse en inmediaciones del cuarto anillo con "hondas, palos y bates para atacar a los masistas".

Añadió que se encuentra involucrada una congregación religiosa, que apoya al candidato a la Vicepresidencia por UCS, Humberto Peinado, que supuestamente compró explosivos.  “A través de grupos de WhatsApp se difundió la forma de preparación de estos explosivos”, dijo.

La respuesta al ministro Romero

En contraparte, Humberto Peinado respondió en Twitter que el ministro Romero “debe lavarse la boca” antes de hablar de él y de la Iglesia evangélica.

Por su parte, la secretaria de Desarrollo Humano de la Gobernación, Paola Parada, rechazó las declaraciones de Romero y aseguró que esta institución “no instó a ningún funcionario”, y menos a la población a generar hechos de violencia en el Cambódromo.

En la conferencia, Romero identificó a Eduardo Vaca, como funcionario de la Gobernación, lo que confirmó Parada, pero negó que lo haya sido alentado por la institución. “Vamos a iniciar las investigaciones pertinentes”, dijo. 

Antes, Luis Fernando Camacho, presidente cívico negó que haya convocado a jóvenes para causar algún tipo de disturbio, sino al contrario era una forma de “expresión ciudadana por la frustración ante el irrespeto al 21-F”. Mientras que hasta el cierre de esta edición no hubo un pronunciamiento por parte de BDN.

Lea también