El hijo mayor de Michel Douglas salió de prisión en 2016, después de siete años en los que estuvo encerrado por posesión y venta de drogas. Dos de ellos los pasó en confinamiento. Por primera vez, el actor y su hijo Cameron hablaron de los difíciles momentos que vivieron durante esa temporada, en una entrevista con la revista People.

Así contaron que la obsesión de Cameron con las sustancias ilícitas comenzó en la adolescencia y marcó su vida hasta ahora, que tiene 40 años: "odiaba que las drogas destruyeran mi vida, pero simplemente no podía parar", confiesa el también actor.

Su padre y su madre, la exmodelo Diandra Luker, intentaron ayudar a su hijo, pero sin éxito. "La vida se convirtió en una sucesión de crisis. Pensé que lo iba perder”, recordó el intérprete, de 75 años.

Su buen comportamiento le permitió reducir su condena, de nueve años y medio, y salir dos años antes de lo previsto. Hoy es "otra persona", dice. Junto con su novia, Viviane Thibes, tuvo a su hija, Lua. “Cuando llegas tan lejos, hay solo dos opciones: la prisión y la muerte”, se sincera Cameron, quien confiesa sentirse agradecido de que su familia nunca se haya rendido con él.