Tras una reunión con autoridades de Porongo e inversionistas privados, la Alcaldía cruceña dio un giro en su postura inicial con respecto al puente de la av. Roca y Coronado y decidió dar luz verde al proyecto que permitirá conectar a la urbe cruceña con la zona del Urubó, por el río Piraí. Se estima que la obra se inicie dentro de tres meses.

El proyecto, que inicialmente estaba contemplado como parte de una vía nacional, ahora será una ruta municipal y parte del corredor de la región metropolitana, por donde transitarán solo vehículos livianos. Eso fue lo que se acordó este viernes en la reunión entre autoridades de ambos municipios y los inversionistas, lo que finalmente permitió dar viabilidad a la obra.

La comuna cruceña también autorizó otros dos puentes de interconexión con Porongo, uno a la altura del octavo anillo y doble vía a La Guardia, y otro, por el octavo anillo y zona de norte. A estos proyectos, se suma el puente paralelo al Mario Foanini, que está en ejecución.

Al respecto, la presidenta del Concejo, Angélica Sosa, indicó que la municipalidad había realizado observaciones al proyecto del puente de la avenida Roca y Coronado porque se asentaba sobre la llanura de inundación; sin embargo, una vez realizados los ajustes necesarios, se viabilizó el acuerdo. “Sí, siempre nos vamos a negar a que vulneren las autonomías del gobierno municipal y a que se interfiera con las competencias. Pero, habiéndose subsanado esto, lo único que se tiene que hacer es concretar el convenio”, dijo Sosa.

La autoridad municipal agregó que, en las reuniones técnicas previas con Porongo, se quedó que el puente se construya en un área ya impactada, es decir, que no afecte la llanura de inundación, y que la ruta sea para vehículos livianos.

En un comunicado de prensa, el Ejecutivo municipal, confirma que el puente está pensado en el tráfico de vehículos livianos. “Los acuerdos previos logrados nos satisfacen: se respeta la llanura de inundación, garantía de preservar los árboles del cordón ecológico; y se trabajará para que el puente no impacte el flujo vehicular en el cuarto anillo. Es un acuerdo inicial que debe seguirse trabajando en el marco del respeto de todos”, dice parte del comunicado.

Se mantiene el diseño

Al respecto, el representante del Urubó Village, Luis Carlos Kinn, indicó que como financiadores del proyecto, reciben con satisfacción esta noticia, destacando que el puente será una vía pública que beneficiará no solo a sus proyectos inmobiliarios, sino también a las otras urbanizaciones asentadas en el Urubó.

Adelantó que estiman que los trabajos se inicien dentro de tres meses, cuando concluyan los trámites de autorización de la obra.

Sobre las características técnicas, indicó que se mantiene el proyecto original, con una longitud de 400 metros sobre el río Piraí, y un ancho para cuatro carriles (dos de ida y dos de vuelta).

Será un puente atirantado y, en el lado de la ciudad capital, la estructura se unirá a la av. Roca y Coronado.

Por su parte, el concejal de Porongo, Joaquín Salazar, se mostró contento por los avances con miras al nuevo proyecto, pero recordó que está pendiente el puente Bicentenario, que será financiado por el gobierno municipal porongueño.