El resultado de la elección general de 2019 quedará, irremediable­mente, remendado con fotogra­fías.

Al cierre del conteo, con el 99,99% de actas computadas de­bido a la necesidad de repetir la votación en cuatro mesas de Beni, el Movimiento al Socialismo obte­nía 47,07% de los votos, contra el 36,51% de Comunidad Ciudada­na, 10,56% de una ventaja ya irre­versible y una victoria en primera vuelta para Evo Morales Ayma.

Sin embargo, para llegar a este resultado, en Potosí, tuvieron que recurrir a unas 200 fotografías de actas utilizadas para el sistema de Transmisión de Resultados Elec­torales Preliminares (TREP).

Las originales, se quemaron el lunes en la noche, durante el incendio al edificio del Tribunal Electoral Departamental. Así lo confirmó Carlos Colque, presidente del TED potosino, en contacto tele­fónico con EL DEBER.

Colque aseguró que las fotogra­fías de la TREP utilizadas para el cómputo oficial, corresponden con las copias de las actas que tienen los delegados de los par­tidos políticos en cada una de las mesas; sin embargo, estas no son documentos válidos para el cómputo oficial, ya que no forman parte de este sistema. Esta situación fue remarcada ayer por Diego Pary, canciller de Bolivia, ante la asamblea de la Organización de Estados Ameri­canos.

Allí explicó que la Trans­misión de Resultados Electorales Preliminares no forman parte del cómputo oficial y que fue imple­mentado en 2016 para transpa­rentar las elecciones dando a co­nocer los resultados en el menor tiempo posible. Por si quedaba alguna duda a los embajadores de los países de América, Héctor Arce, ministro de Justicia, les acla­

 ró que los datos y el cómputo de la TREP no son vinculantes, es decir, con este sistema nadie puede pro­clamarse presidente o ganador de las elecciones.

A partir del martes, siete sedes de los tribunales electorales de­partamentales han sido quema­das por manifestantes que pro­testan por un supuesto fraude electoral.

Esto alargó el cómpu­to, ya que, en las dos sedes más afectadas, Potosí y Chuquisaca, la quema se dio antes de que concluyera el procesamiento de actas de sufragio.

Justamente estos dos departamentos fueron los últimos en concluir con este trabajo y debieron trasladarse a provincia para lograrlo. Los po­tosinos se fueron a Llallagua y los capitalinos a Zudáñez. Anoche, al cierre de esta edición, los únicos que faltaban por cerrar su cómpu­to eran los chuquisaqueños. Allí, la victoria de Comunidad Ciuda­dana era irreversible. En Potosí, el MAS estiró lo suficiente su ventaja como para quedarse con tres de los cuatro senadores del departa­mento.

Beni es otro departamento que no tiene el 100% de sus mesas cerradas, pero el conteo terminó. Cuatro mesas deberán repetir la votación el domingo 3 de noviem­bre, siempre y cuando el TED be­niano logre retomar su trabajo, ya que también fue quemado.

Allí, la ventaja a favor del MAS es de ape­nas 91 votos, por lo que las cuatro mesas faltantes pueden aún defi­nir al ganador departamental. Lo único que no se moverá es que los cuatro senadores se lo repartirán entre el MAS y CC, dejando a Bo­livia Dice No sin presencia en el Senado. Con ello, se definirá si el MAS gana en siete o seis depar­tamentos.

Plano discursivo

Y Evo Morales salió ayer de La Paz y en la plaza 14 de Septiem­bre de Cochabamba se rodeó de sus militantes más fieles para to­mar la ofensiva en los discursos. Les recordó que ellos le dieron el mayor porcentaje de votación en el país y les confesó que se cansó de que lo llamen dictador durante toda la campaña. “Todo el pueblo sabía que Carlos Mesa era un cobarde.

Ahora nos he­mos informado que es un delin­cuente. No sabíamos eso. Por qué digo eso. Que me digan a mí, que tengan una prueba, que me den prueba de que soy malean­te.

Ahora sí nos han demostrado que Carlos Mesa es un maleante, un ladrón, delincuente”, dijo el presidente y luego recordó el su­puesto pago de $us 1,2 millones de Gonzalo Sánchez de Lozada a Mesa para que sea su candidato.

También tuvo palabras para el Consejo de Defensa de la Demo­cracia. Lo llamó grupo de políticos fracasados y golpistas.

También criticó la actitud de la Comisión de Observación Electoral de la OEA, que además de lanzar crí­ticas al trabajo del TSE, propuso que se vaya a una segunda vuelta, por más de que él gane en primera vuelta. “No quiero entender que la misión de la OEA ya está con golpe de Estado, es un golpe de Estado interno y externo”, dijo.

La Comisión, desde la visión del Go­bierno, extralimitó sus competen­cias al opinar políticamente sobre los resultados.

 “La Organización de Estados Americanos es una or­ganización garante del estado de derecho, la institucionalidad y la democracia en todos y cada uno de los 30 países que la conforman y no puede, en ningún sentido, solicitar que, apartándonos de la Constitución, dispongamos una segunda vuelta que no corres­pondería desde el punto de vista constitucional”, dijo Arce.

Sin embargo, en Washington, tan­to Pary como Arce confirmaron que la OEA será quien audite los resultados.

Luis Almagro, secre­tario general de la OEA, ya había aceptado la invitación, pero con la condición de que su veredicto sea vinculante al resultado. Más tarde, la Unión Europea se sumó a las críticas de la MOE de la OEA, y sugirió que, más allá de los resultados oficiales que arroje el cómputo del Tribunal Supre­mo Electoral, se celebre una se­gunda vuelta entre Evo Morales y Carlos Mesa.