Y llegó la cita 13 a los pies del Cristo Redentor. A diferencia de las anteriores, esta fue diferente, especialmente por la expectativa de saber cuáles serían las determinaciones a tomar tras el plazo de 48 horas que se le dio a Evo Morales para que presente su renuncia, así como por la presencia de la dirigencia cívica nacional y el reto de superar el millón de asistentes.

Las imágenes aéreas, captadas por un dron de EL DEBER, poco antes de que el presidente del Comité Pro Santa Cruz, Luis Fernando Camacho, tomara la palabra, mostraban a las cuatro vías que confluyen en el Cristo, segundo anillo de la ciudad de Santa Cruz, totalmente abarrotadas.

Justo, faltando 15 minutos para las 20:00, ante una multitud que, cual antorchas encendidas, movía de un lado a otro sus teléfonos celulares y gritaba el nombre de su líder, Camacho tomó la palabra.

Primero, pidió a los allí congregados, compromiso "con las instituciones que fueron pisoteadas por el Gobierno" y citó el caso de la Policía y de los militares a quienes -según sostuvo- el Ejecutivo nacional intentó "comprar con un bono de 3.000 bolivianos".

Luego, les consultó si estaban de acuerdo en apoyar a la institución verde olivo para que tenga trato igualitario con las Fuerzas Armadas y la respuesta fue afirmativa.

Evo no renunció, ahora... ¿qué sigue?

La gran expectativa de la ciudadanía era saber qué venía luego del plazo de 48 horas que el sábado se le había dado a Evo Morales para que renuncie y no lo hizo, Camacho les propuso proceder con la toma pacífica de las instituciones del Estado porque, en su criterio, existen Bolivias paralelas: la del pueblo que se sacrifica con las medidas de protestas y la del Gobierno, que -pese a la convulsión social- sigue funcionando e ingresando dinero al erario nacional.

Esa consulta también fue aprobada, al igual que la de continuar con el paro indefinido. Es decir, que, desde la medianoche de este lunes, serán tomadas las instituciones de todo el país, hasta las de las fronteras.

Una carta para Evo

Lo siguiente fue la aprobación del envío de una carta al presidente de Bolivia, documento que -tras ser leído en público por el líder cívico- hace una cronología de lo acontecido en Bolivia desde el 20 de octubre, días de las elecciones, y las denuncias de fraude e informa el por qué del cambio de demandas.

Cabe recordar que, tras las denuncias de presunto fraude electoral, el martes 22 de octubre, se reunieron los dirigentes de las tiendas políticas y autoridades no alineadas con el MAS y determinaron desconocer los resultados de los comicios y pedir segunda vuelta electoral.

Desde entonces, el pedido ha pasado a pedir la anulación de las elecciones, que los bolivianos acudan de nuevo a las urnas y la renuncia de Evo Morales. Lo último, desde la muerte de dos personas en Montero producto de un enfrentamiento iniciado por militantes del MAS. Seis personas han sido enviadas a Palmasola y una diputada electa del partido de Evo es investigada por los hechos criminales.

El presidente del Comité pro Santa Cruz también le consultó a la ciudadanía reunida si aprobaba que se le adjunte a la carta un documento en el que se redacta un documento de la renuncia de Evo, para que solamente -en criterio del cívico- solo le quede pendiente estampar su firma.

Esas consultas también recibieron el visto bueno.

Una entrega personal

Camacho informó que se trasladará este martes a La Paz para entregar en persona la carta al líder cocalero. Pero no estará solo. Explicó que lo acompañará la dirigencia cívica nacional, así como del Consejo Nacional de la Democracia (Conade). Bajarán en una marcha desde El Alto hasta la sede de Gobierno.

“No tengo ningún problema en que allá se tome mi vida o mi libertad. Pero Santa Cruz tiene que seguir fuerte”, dijo un conmovido Camacho que también tuvo palabras para agradecer a su familia y la ciudadanía.

La respuesta del Gobierno

Los oradores en el Cristo no habían terminado sus intervenciones, entre ellos el del Comité Cívico de Potosí, Marco Pumari, cuando el Gobierno compareció ante los medios para responder a Camacho. Lo hizo a través de la presidenta del Senado, Adriana Salvatierra.

Calificó al líder cívico cruceño de ser un radicalizado. Además, aprovechó para mencionar que en la sesión del canciller Diego Pari en la Organización de Estados Americanos (OEA), el Gobierno de Evo recibió el respaldo de países como Argentina, Brasil y Colombia, quienes -en palabras de la legisladora- no están de acuerdo con las protestas generalizadas encabezadas por los opositores y que instan a los bolivianos a esperar los resultados de la comisión de la OEA que, el 31 de noviembre, comenzó una auditoría para determinar si hubo fraude electoral en los comicios del 20 de octubre.