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Si uno solo la mira, parece una ciudad abatida por varias plagas. Pero si uno la camina y habla con la gente, Santa Cruz es un ser rebelde que no duerme, una boca que habla para que la escuchen, es un libro abierto alimentado por los carteles que fueron escritos a mano alzada, cuyo mensaje se centra en defender la democracia y el voto ciudadano.

“Diecisiete días de paro cívico y nuestros ánimos siguen firmes”, dijo ayer una mujer que no piensa en la derrota, y que, al igual que su grupo que bloquea en la zona norte de la ciudad, cree que “después de este infierno que estamos viviendo, la democracia saldrá fortalecida”.

La vida en la capital cruceña gira en torno al paro cívico. Desde que la gente despierta hasta que se acuesta el conflicto en el país es el tema de conversación entre amigos, familiares y vecinos. “Hay mucha incertidumbre, pero también esperanza”, dice Sergio Almanza, vecino de la av. Piraí, quien afirma que este paro ha permitido a los vecinos de su barrio conocerse.

Raquel es una de las tantas personas que bloquea su calle desde el primer día del paro cívico. “Son 17 días de paro y las últimas tres noches sueño que estoy con un micrófono en la mano y que pronuncio incansablemente: ‘¿Quién se cansa? Nadie se cansa. ¿Quién se rinde? Nadie se rinde...”, la frase que se ha hecho viral y que incluso se la escucha en ritmo de caporal.

Sin embargo, en los puntos de bloqueo no solo se habla de política, se habla de todo y se comparten café, refrescos, bocadillos, mates y tereré. Incluso los cumpleaños se celebran en los puntos de bloqueo. Fue el caso de Alba Peña, que ayer celebró su onomástico con mariachi en el punto de bloqueo del segundo anillo, zona El Trompillo.

Antonio Lairana, otro vecino, no va solo a su punto de bloqueo en la avenida Cristo Redentor y quinto anillo. Todos los días acude con su perro, Sansón.

 Carteles en monumentos

Ayer, desde muy temprano, siete monumentos históricos de Santa Cruz portaban la carta (gigante) que Luis Fernando Camacho, presidente del Comité pro Santa Cruz, llevó a La Paz y donde se pide la renuncia del presidente Evo Morales. Se trata de una iniciativa ciudadana, apoyada por las plataformas Bolivia Dice No y 21-F, que apunta a que la carta de renuncia se firme, indicó Manuel ‘Mamen’ Saavedra, activista y exconcejal.

“Hemos querido rendir un homenaje a ciudadanos que dieron la vida por nuestra libertad. También hemos tomado en cuenta a grupos importantes, que nos han dado parte de la identidad que tenemos como cruceños, de ser un pueblo de límpida frente y de leal corazón. Así como en el sentido de ser un pueblo valiente, que luchamos contra la tiranía y contra la injusticia”, expresó.

Para Saavedra, el pedido se suma a otras acciones que han tomado los ciudadanos en todo el país, en busca de que los gobernantes se den cuenta que han perdido el poder y han dejado de escuchar los pedidos de la población. “La carta va acompañada de una frase que representa el homenaje de cada personaje. Por ejemplo, en la estatua de Simón Bolívar dice: ‘El libertador firme, hasta que Evo firme’”, explicó.

Indicó que las cartas permanecerán en los monumentos hasta que el objetivo sea logrado. Simón Bolívar, Melchor Pinto Parada, Andrés Ibáñez, Roca y Coronado, Elffy Albrecht y Cañoto son los personajes escogidos para esta protesta ciudadana silenciosa. En algunos de ellos también se colocó la Biblia.

El pan del día

Carmelo Bejarano se ha puesto a pensar cómo puede hacer para que su familia no sufra de hambre. Con su esposa han decidido levantarse a las 5:00 para preparar alitas de pollo y refrescos para vender. Él tiene una carretilla y en ella carga las ollas y la conservadora. 

Carmelo se ha dado cuenta de que en una agencia donde venden gas acude mucha gente y que la fila crece desde temprano. Hasta ahí llega y ahí se instala. Cuando hace calor, le va mejor con la venta de refrescos. Cuando el sol no sale, la gente le compra más algo para comer.

 El aseo urbano

Mientras hay gente que bloquea, hay otra que recoge la basura. Johnny Bowles, gerente de la Empresa de Aseo Urbano de Santa Cruz (Emacruz), ayer dijo que se ha podido nivelar la frecuencia de recojo de residuos y que, desde el primer día del paro cívico, se han recolectado cerca de 20.000 toneladas de basura.

“Vega Solví (el operador privado) saca 110 unidades y 150 personas hacen el trabajo de limpieza”, informó Bowles.

El gerente de Emacruz está agradecido con la población que está sacando su basura a las avenidas y separando los residuos de acuerdo a su naturaleza. Los orgánicos en una bolsa y los plásticos en otra.

En un punto de bloqueo de la avenida Mutualista, varios vecinos coinciden con Bowles. “En mi casa toda la basura que se pudre la ponemos en una bolsa y la sacamos a la avenida para que se la lleve el camión”, explica Gloria. Los lunes, miércoles y viernes el camión basurero pasa por la zona norte, los martes jueves y sábado, por la zona sur.