Real Santa Cruz es uno de los seis equipos nacionales que están a la espera de la reanudación de la Copa Simón Bolívar para seguir en la brega de ascender el próximo año a la División Profesional.

Los albos también han sufrido las consecuencias de los conflictos sociales que se viven en el país. José Pepe Peña no ha podido en estos 21  días de paro y bloqueos entrenar con la totalidad de su plantilla y menos definir partidos amistosos contra equipos locales.

Esta realidad, empero, no le quita el sueño al DT y sus dirigidos, que se aprestan a disputar, una vez se pacifique el país, la segunda fase del referido torneo. Su próximo rival será Municipal Vinto de Cochabamba, representativo que ha podido entrenar con normalidad pese a la inestabilidad social e incluso llegó a jugar un amistoso contra Wilstermann.

“No hemos podido entrenar con regularidad, pero más allá del fútbol y de la responsabilidad que nos toca en lo deportivo considero que lo vital fue apoyar una medida para que Bolivia cambie”, dijo Peña, quien insistió que la mentalidad del grupo es pelear hasta lo último por subir de categoría en el 2020.