El ahora expresidente Evo Morales expresó este miércoles desde México su deseo de retornar “lo más antes posible” a Bolivia para “pacificar” la situación, ante las movilizaciones que persisten y que rechazan la sucesión constitucional por parte de Jeanine Áñez. Aboga para que exista un “diálogo nacional”.

Si mi pueblo pide, estamos dispuestos a volver para pacificar, pero es importante el diálogo nacional (…) Va a ser difícil parar esta confrontación, algunos países amigos, algunas instancias para pacificar Bolivia, pensé que con mi renuncia pararía, más bien, tras mi renuncia, cuatro muertos”, dijo en conferencia de prensa.

Sostuvo que es posible hablar de elecciones generales de inmediato sin su candidatura, si eso sirve para evitar más enfrentamientos y acusó a la ahora primera mandataria de incumplir la Constitución Política del Estado (CPE) para hacerse del poder en la víspera.  

“La renuncia debió ser aprobada o rechazada en el Legislativo. Ayer aparece autoproclamada la presidenta, no respetó la Constitución, porque cualquier renuncia debe ser aprobada o rechazada, no hubo esa sesión, si aceptaban la renuncia, entonces debía asumir la presidenta del Senado, y el presidente de Cámara de Diputados con represalias lo hicieron renunciar (…) Aparecen sin respetar la Constitución, la señora senadora es segunda vicepresidenta, pueden inventar cualquier figura jurídica, pero no respetaron la Constitución”, dijo el líder cocalero.

Sus declaraciones:


Acusó a la OEA de asumir una “decisión política” con su informe preliminar que evidenció irregularidades en el proceso electoral del 20 de octubre. “Fue más una interpretación que un análisis formal (…) Eso me mató, pedí comunicarme con Luis Almagro, para decir que con eso llevarán a una matanza a Bolivia”, agregó el exmandatario.

Hemos equipado bastante a la Policía y las FFAA. Nunca pensé que este equipamiento iba a ser usado en nuestra contra (…) No entiendo cómo mis ahora excomandantes pudieran tener tanta deslealtad”, acotó Evo, contando algunas extrañezas de su traslado a Chimoré, cuando los pilotos lo llevaron al área militar de ese espacio aéreo y no al sector comercial.

Agradeció a sus compañeros cocaleros del Trópico de Cochabamba por la seguridad que le brindaron hasta que el avión partiera e insistió en que dimitió por las amenazas y agresiones que sufrían autoridades del MAS y sus familiares por parte de los sectores movilizados que exigían que él deje el cargo.